lunes, 11 de octubre de 2010

Muere "La Stupenda" soprano Joan Sutherland

GINEBRA (AP) - La soprano Joan Sutherland, una de las más celebradas cantantes de ópera de todos los tiempos, falleció. Tenía 83 años.
En un comunicado emitido el lunes, su familia dice que Sutherland murió en su casa cerca de Ginebra.
"La familia de la Dama Joan Sutherland desea informarles a todos sus amigos y admiradores que falleció de una manera muy tranquila la noche del 10 de octubre en su casa en Suiza luego de una prolongada enfermedad", dice la misiva.
Llamada "La Stupenda" por sus seguidores italianos, Sutherland fue aclamada desde su nativa Australia hasta Norteamérica y Europa por el amplio rango de papeles que interpretó en sus cuatro décadas de trayectoria. Pero fue particularmente elogiada por su actuación en óperas de Handel y de compositores italianos del siglo XIX.
El tenor Luciano Pavarotti, quien se unió a Marilyn Horne en el recital de despedida a Sutherland en Covent Garden el 31 de diciembre de 1990, la llamó "la más grande soprano de coloratura de todos los tiempos".
El término, derivado de "color", se refiere a una soprano con un alto rango y la agilidad vocal de cantar brillantes trinos y rápidos pasajes.
La pureza de tono de Sutherland y su brillante rango vocal la hicieron preeminente en la reposición de óperas italianas de "bel canto", en las que fue una sucesora de Maria Callas.
Sutherland comenzó a cantar de niña, de cuclillas debajo del piano e imitando a su madre, Muriel Alston Sutherland, "una talentosa cantante con una gloriosa voz de mezzo-soprano", según la biógrafa de Sutherland Norma Major, esposa del ex primer ministro británico John Major.
"Desde los tres años pude imitar sus escalas y ejercicios", escribió la cantante en su autobiografía. "Como ella era una mezzo-soprano, yo trabajé mucho el área media de mi voz, aprendiendo las escalas y arpegios e incluso el temido trino sin pensar al respecto. Los pájaros podían trinar, así que, ¿por qué yo no?"
"Yo hasta escogí sus canciones y arias y las cantaba de oído, luego cantando con ella duetos _ Manrico a su Azucena. Siempre tuve voz", añadió.
Cuando comenzó a cantar en Australia, Sutherland pensó que era mezzo-soprano como su madre, y le tomó a varios profesores hacerla ver que de hecho podía desarrollar su rango más alto.
La familia dijo en el comunicado que Sutherland deja a su esposo, el director Richard Bonynge, su hijo Adam, su nuera Helen y dos nietos.
Según la misiva Sutherland, quien se fracturó ambas piernas al caerse en su casa en el 2008, solicitó un funeral muy pequeño y privado.

viernes, 8 de octubre de 2010

Norma

Norma es una ópera en dos actos con música de Vincenzo Bellini y libreto de Felice Romani (basado en una tragedia de Alexandre Soumet), estrenada en La Scala de Milán el 26 de diciembre de 1831; se la considera el mejor ejemplo del estilo belcantista.
Es una ópera de bel canto. El personaje de Norma se considera como uno de los más difíciles del repertorio para soprano. Fue creado para Giuditta Pasta, para quien también Bellini creó el rol de Amina en (La sonnambula).
En el siglo XX muy pocas cantantes pudieron acometerlo con éxito, entre ellas se destacan las interpretaciones de Rosa Ponselle en los años 20, seguida por Maria Callas que entre 1949 y 1964 impuso la supremacía del rol en el repertorio belcantista. La entonces instaurada "nueva" antigua tradición de Pasta-Callas fue sucedida por Joan Sutherland en las décadas del 60 y 70, en especial cuando fue secundada por la Adalgisa de Marilyn Horne. En la década del 70 Montserrat Caballé fue la Norma por excelencia. Otras cantantes que abordaron el rol con mayor o menor éxito fueron Leyla Gencer, Anita Cerquetti, Elena Suliotis, Shirley Verrett, Renata Scotto, June Anderson y Jane Eaglen. En el siglo XXI ha sido interpretado por Fiorenza Cedolins, Daniela Dessi, Edita Gruberová y Maria Guleghina.
La trama gira en torno al amor que siente la sacerdotisa Norma por Pollione, procónsul romano. Él, padre de sus hijos, ama a otra mujer, Adalgisa, también sacerdotisa. El enfrentamiento entre ambas se simboliza en el célebre dúo Mira O Norma mientras que se considera el aria de la protagonista, Casta Diva, como la cumbre del belcanto.
Personajes
• Norma, sacerdotisa de los druidas - Soprano dramática de coloratura (Sib3-Do6). Grandes exigencias vocales, con gran agilidad y potencia.
• Pollione (Polión), procónsul romano y gobernador de la Galia - Tenor lírico-ligero (Re3-Do5) con agudos importantes. Actualmente suele ser representado por tenores lírico-spinto.
• Adalgisa, sacerdotisa de los druidas - Soprano con agilidad y trinos importantes (alcanzar un Do6). A veces representaba el papel una mezzosoprano.
• Oroveso, gran sacerdote de los druidas - Bajo (Si2-Mi4). Carácter de autoridad y seriedad.
• Clotilde, ayudante y amiga de Norma - Soprano, a veces una mezzosoprano. Papel secundario.
• Flavio, ayudante de Pollione - Tenor lírico. Papel secundario.
• Dos niños o niñas, hijos de Norma. Papeles mudos
• Coro
Argumento
Lugar en el que se desarrolla la obra: la Galia Época: siglo I a. C. (ocupación romana)
Norma es una sacerdotisa de los druidas. Pese a sus votos litúrgicos de castidad, mantiene un idilio secreto con el gobernador romano Polión, al que ha dado dos hijos. Este romance hace que Norma trate por todos los medios de acallar la rebelión contra Roma, esperando que se establezca la paz entre los dos pueblos y así no perder a su amado.
Sin embargo Polión se enamorará de Adalgisa, otra de las sacerdotisas druidas, lo que provocará el desengaño de Norma y que convenza a los druidas para que ataquen Roma.
Tras el ataque, Polión ha de ser sacrificado a los dioses en honor a la victoria, no obstante él no quiere abandonar a su nuevo amor. Esta lealtad hace que Norma se autoinculpe de traición recapacitando sobre sus actos.
El amor de Polión vuelve a renacer y ambos suben juntos a la hoguera.
Acto I
Sacerdotes y guerreros galos se reúnen en un bosque en espera de que la sacerdotisa Norma dé la orden de atacar a los romanos. Norma, que está enamorada de Polión, gobernador romano de la Galia, pide la paz. Ella no sabe que su enamorado la está olvidando al fijarse en otra mujer, la también sacerdotisa Adalgisa.
Adalgisa, presa de sus remordimientos, pues se debate entre su amor a Polión y sus votos ceremoniales, pide consejo a Norma. Norma queda conmovida por su historia (que tanto se parece a la propia) y, puesto que no sabe el nombre del amado, exime de sus votos a Adalgisa. Cuando Norma se entera que su enamorado es el mismo de Adalgisa, entrará en cólera.
Acto II
Norma pretende matar a sus hijos por despecho, pero en el último momento es incapaz de cometer semejante crimen. Confía en el arrepentimiento de Polión, pero todos sus esfuerzos son en vano, razón por la que finalmente da la orden de ataque contra los romanos.
Según la tradición, Polión ha de ser sacrificado a los dioses, pero Norma, que se resiste a perderlo, trata de convencerlo buscando así una justificación para perdonarle. Polión no quiere abandonar su nuevo amor.
Por este motivo, Norma, que se ve envuelta en un sinfín de sentimientos contradictorios, debatiéndose entre la lealtad a su pueblo, el amor al romano y sus remordimientos por haber traicionado sus votos, decide acusarse de traición, revelar a su pueblo su deslealtad y ser ella la que vaya a la hoguera de los sacrificios.
Polión, al ver la actitud de Norma, se vuelve a enamorar de ella y la acompaña al sacrificio. Ambos suben de la mano a la hoguera.

sábado, 2 de octubre de 2010

Don Giovanni

Il dissoluto punito, ossia il Don Giovanni (KV 527) es una ópera en dos actos con música de Wolfgang Amadeus Mozart y libreto de Lorenzo da Ponte, compuesta entre marzo y octubre de 1787, en Viena y en Praga, y basada en el mito de Don Juan (el correspondiente italiano de Juan es Giovanni). Surgió como un encargo a raíz del éxito que tuvo en esta última ciudad el estreno de su anterior ópera, Las bodas de Fígaro. Fue estrenada en el Teatro Estatal de Praga el 29 de octubre de 1787, con gran éxito de crítica y público. Su obertura fue compuesta un día antes de su estreno, de manera que fue interpretada por vez primera sin ensayo previo alguno. El libreto está escrito en italiano.
De todas las obras musicales basadas en la leyenda de Don Juan, la de Mozart es la más conocida y generalmente mencionada como la mejor. La ópera fue editada con el subtítulo de dramma giocoso (drama cómico), lo cual indica que no es ni completamente trágica ni cómica. Originalmente los actores alternaban entre recitativo hablado y arias, pero en las producciones modernas se suele utilizar el recitativo secco compuesto por el mismo Mozart para sustituir el texto hablado.
El filósofo danés Søren Kierkegaard escribió un largo ensayo en su libro Enten-Eller (O (lo uno) o (lo otro)) en el cual defendía la propuesta de que esta ópera es la mejor obra de arte jamás realizada. El autor romántico alemán Ernst Theodor Amadeus Hoffmann escribe un breve y muy interesante relato Don Juan, basado en el de Mozart, con un juego de realidad, representación e introspección, adaptado al cine por Ricard Carbonell en su cortometraje Don Giovanni (2006).
Personajes
• Don Giovanni, noble (barítono bajo)
• Leporello, su criado (bajo bufo)
• Don Pedro, el Comendador de Sevilla (bajo)
• Donna Anna, su hija (soprano dramática)
• Don Ottavio, su prometido (tenor lírico o tenor ligero)
• Donna Elvira, noble dama de Burgos (soprano lírico-spinto)
• Zerlina, campesina (soprano ligera o mezzosoprano)
• Masetto, su prometido (barítono o bajo)
Argumento
La acción se desarrolla en Sevilla, a mediados del siglo XVII.
Acto I
Cuadro 1º: Atrio del Palacio del Comendador
Mientras Leporello se queja de su vida como criado y vigila que no venga nadie, Don Giovanni trata de obligar a Doña Anna, a que acceda a ser su mujer, ella se niega y lucha por liberarse. Don Giovanni intenta entonces tomarla a la fuerza y ella logra soltarse y comienza a gritar. Su padre, el comendador, llega atraído por sus gritos, y acude en su ayuda, Don Giovanni saca la espada y el comendador teniendo salvar a su hija comienza a luchar a espada contra Don Giovanni. Durante el combate, Doña Anna corre en busca de ayuda mienras que su padre es herido de muerte por Giovanni, que huye junto a su criado Leporello. El Comendador muere, y Anna regresa con su prometido y varios criados. Al ver el cuadro prende en colera y obliga a su prometido, Don Ottavio, a que jure que vengará la muerte de su padre.
Cuadro 2º: En las afueras de Sevilla
En la huida de la casa del comendador Don Giovanni se encuentra con Elvira, antigua amante con quien está casado y que está profundamente enamorada de él. Ella llora desconsolada queriendo venganza. Don Giovanni aún sin reconocerla se acerca fingiendo querer ayudarla para entonces seducirla pero al acercarsele esta le reconoce y el muy tarde se da cuenta de su error. Doña Elvira comienza a reprocharle su abandono y su engaño, pero Don Giovanni luego de varias escusas para confundir a Elvira apela a Leporello y mientras deja que este le explique cual es la situaciónse escapa. Leporello le enseña a Elvira un Catálogo, un cuaderno en el que están apuntadas todas las amantes de Don Giovanni, a las que sedujo y a las que abandonó. Elvira descubre con asombro y tristeza que se cuentan por miles. Elvira, abrumada al ver cual es la realidad, decide que va a castigar en su nombre y en el de todas las mujeres burladas, a Don Giovanni, pero para este momento Leporello también ha huido.
Cuadro 3º: Jardín en el palacio de Don Giovanni
Se está celebrando la boda entre Zerlina y Masetto, dos campesinos, y hay una gran fiesta. Aparece Don Giovanni e intenta seducir a Zerlina delante de Masetto. Toma a la pareja de campesinos como patrono y les ofrece su protección a cambio de exigir su Derecho de pernada sobre la novia. Ella se siente en cierto modo atraída por Don Giovanni, y no ofrece gran resistencia a las insinuaciones de él. Masetto, ofendido y escoltado por Leporello, se marcha con el resto de los invitados a la boda al palacio de Don Giovanni, pues éste se ha comprometido a celebrar los esponsales con toda la pompa y derroche posibles.
Zerlina y Don Giovanni quedan finalmente solos, y cuando él reinicia su acoso, llega Doña Elvira quien se lleva a Zerlina apartándola así de Don Giovanni. Este queda solo y se encuentra con Don Ottavio y Doña Ana quienes le piden ayuda en su empresa de vengar la muerte del padre asesinado de Doña Ana (El Comendador). Don Giovanni hace gala de su noble condición, pero nuevamente interviene Doña Elvira quien advierte a Don Ottavio y a Doña Ana de la perfídia de Don Giovanni. Éste se defiende haciéndola pasar por una mujer loca y perdidamente enamorada de él, y que por lástima, él le sigue la corriente.
Finalmente, al despedirse, Don Giovanni pronuncia la misma frase que dijo al salir del palacio del comendador. Doña Ana se desvanece al reconocer en Don Giovanni al asesino de su padre. Ella relata a Don Ottavio los funestos detalles de aquella trágica noche y le exige que, ahora que sabe la identidad del asesino, cumpla su promesa de vengar la muerte de su padre, a lo que Don Ottavio accede y parte.
Zerlina y Masetto se reconcilian, puesto que ella finalmente rechazó a Don Giovanni, pero éste regresa y al escuchar su voz, Zerlina insta a Masetto a partir. Éste, sospechando nuevamente de Zerlina, decide esconderse. Don Giovanni intenta cortejar de nuevo a Zerlina y Masetto, sin poder contenerse, reaparece furioso pero Don Giovanni lo convence para ir los tres a su palacio donde se celebra la fiesta. Don Ottavio, Donna Anna y Donna Elvira deciden presentarse igualmente en la fiesta disfrazados con máscaras. Leporello les ve, y sin reconocerles, les invita en nombre de su amo a entrar en el palacio, invitación que aceptan los tres enmascarados para así entrar y poder vengarse.
Cuadro 4º: Interior del Palacio de Don Giovanni
Se celebra la fiesta en el palacio de Don Giovanni. Hay gran revuelo y con la ayuda de Leporello, Don Giovanni logra separar momentáneamente a Zerlina de Masetto, consiguiendo llevar a la muchacha a una habitación. A los gritos de auxilio de Zerlina acuden Masetto y los demás invitados, consiguiendo liberar a la campesina. Don Giovanni, finalmente queda en evidencia. En ese momento, Don Ottavio, Donna Anna y Donna Elvira se quitan las máscaras y exigen explicaciones a Don Giovanni, el cual consigue escapar abriéndose paso con la espada entre los invitados.
Acto II
Cuadro 1º: Ante la casa de Donna Elvira
Donna Elvira ha tomado a Zerlina a su servicio. Aparece Don Giovanni, y Elvira se hace pasar por Zerlina para despistarle, pero es reconocida, y Don Giovanni le pide perdón y finge arrepentimiento. A continuación, se intercambia la ropa con Leporello, para hacerse pasar por él, y consigue introducirse en la casa para seducir a Zerlina. Sin embargo, Masetto le descubre, y junto con un grupo de campesinos, le persigue, aunque Don Giovanni consigue escapar y esconderse.
Cuadro 2º: En el jardín de Don Giovanni
Leporello, disfrazado de Don Giovanni, trata de huir de Donna Elvira, que en el fondo sigue enamorada de él. Aparecen Donna Anna, Ottavio, Zerlina y Masetto para intentar impedir que el supuesto Don Giovanni huya. Elvira pide clemencia para él, es la única que lo hace, y Leporello se quita el disfraz y se da a conocer, y de esta manera consigue huir.
Cuadro 3º: Cementerio en Sevilla
Huyendo, Don Giovanni y Leporello llegan hasta el cementerio de Sevilla, hasta los pies de la estatua que cubre la tumba del Comendador al que Giovanni asesinó. La estatua de mármol cobra vida, se dirige hacia Don Giovanni, y le dice que debido a su comportamiento recibirá un terrible castigo. Leporello se aterroriza, pero Don Giovanni, no dejando su chulería ni un instante, desafiante, invita a la estatua, burlándose, a una cena que celebrará en su palacio. La estatua, acepta la invitación, y dice que allí estará.
Cuadro 4º: Palacio del Comendador
Don Ottavio le pide a Donna Anna que no retrase más su boda. Sin embargo, ella sigue demorando la ceremonia, le rechaza, y le dice que todavía no ha podido superar la muerte de su padre.
Cuadro 5º: En el comedor del palacio de Don Giovanni
Están preparando la cena para el banquete de esa noche. Don Giovanni está celebrando su regreso a Sevilla. Para demostrar su ausencia de miedo, coloca una silla y un plato para el invitado espectral. Pero de repente se apagan las luces, y aparece el Comendador muerto. La figura se acerca hasta Don Giovanni, le dice que su momento ha llegado, y le saca de escena, para llevarle hasta el infierno y que pague por sus crímenes. Y mientras el baja hacia el infierno todos a quienes hizo daño van subiendo observando como Don Giovanni se hunde.
Libreto
Lorenzo da Ponte se basó en el mito de Don Juan para la elaboración del libreto, sobre todo en El burlador de Sevilla, de Tirso de Molina, de 1630. Cuenta la leyenda que Giacomo Casanova estuvo presente en el estreno de la ópera en Praga, e incluso se llega a decir que intervino directamente en la redacción del libreto, ya que era amigo personal de da Ponte. Aunque gracias a esta obra Mozart consiguió un contrato en la corte de José II, el contenido no se limitaba estrictamente al mito. En realidad, había una carga social importante en toda la representación, siguiendo de alguna manera el libreto de su anterior ópera, Las bodas de Fígaro.
Desde el comienzo de la obra ya se ve esta tendencia, donde la primera aria es interpretada por un sirviente, Leporello, en donde habla de las desventajas de ser sirviente, de lo mal que se pasa, y de que a él le gustaría ser caballero, de contenido claramente subversivo. Además, el hecho de que la ópera no se iniciara con uno de los protagonistas principales, sino con un sirviente que se está quejando de su propia situación, fue algo ciertamente revolucionario. De alguna manera, se quiere interpretar como que la vida licenciosa y libertina de Don Juan, era en realidad la vida licenciosa de la aristocracia. En una de las arias de la fiesta, antes del final del primer acto, Don Giovanni y otros personajes, brindan al grito de Viva la libertà, Viva la libertad. Aunque es el personaje de Don Giovanni el que inició el brindis, apenas diez años antes del inicio de la Revolución francesa ver sobre un escenario semejante declaración de intenciones, debió de ser bastante ofensivo.
A diferencia de la tradición cristiana imperante en la época, el protagonista, Don Giovanni, no se arrepiente, sino que directamente es enviado a los infiernos. El final de la ópera, en su estreno en Praga, terminaba con un sexteto interpretado por los supervivientes a Don Giovanni, de carácter alegre y desenfadado y con connotaciones morales, que fue prohibido en su estreno en Viena, por considerarlo subversivo y de dudoso gusto.

La viuda alegre

La viuda alegre es una opereta escrita en 1905 por el compositor austro-húngaro Franz Lehár. El libreto fue escrito por Victor Léon y Leo Stein basados en la comedia L'attaché d'ambassade de Henri Meilhac. Fue estrenada en Viena el 28 de diciembre de 1905 y desde entonces es considerada una de las obras más importantes del género. Entre los pasajes musicales conocidos se encuentra la canción "Vilia" y el "Vals de la viuda alegre".
Personajes
• Mirko Zeta, el Barón (Bajo)
• Valencienne, esposa de Mirko Zeta (Soprano)
• Danilo Danilowitsch, el Conde (Tenor)
• Hanna Glawari, la viuda (Soprano)
• Camille de Rosillon (Tenor)
• N'jegus (Tenor)
Argumento
Acto 1
En la embajada de Pontevedre en París se está celebrando una fiesta ofrecida por el barón Mirko Zeta. La esposa de Zeta, Valencienne, está coqueteando con el joven Camille de Rosillon. Sin embargo, el barón no lo nota pues su única preocupación es que Hanna Glawari, quien acaba de heredar cincuenta millones de francos tras la muerte de su marido, no se case con un extranjero, pues la salida de tal fortuna de Pontevedre traería la ruina al empobrecido reino. Para evitarlo, envía a su ayudante N'jegus a traer al conde Danilo Danilowitsch quien se encuentra en Maxim´s. Mientras tanto, Camille escribe en el abanico de Valencienne "Te quiero" pero ésta contesta afirmando que es "una esposa respetable, una mujer honrada". Cuando salen, Zeta recibe a Hanna, quien se da plena cuenta del interés que tiene en su herencia y le asegura que no hay de qué preocuparse. Pronto llega Danilo quien se siente muy incómodo cuando se entera de la presencia de Hanna y se hace evidente que los dos estuvieron enamorados cuando él era un joven soldado y que su relación se interrumpió por la prohibición de su tío. El viejo amor revive pero Danilo jura que no se casará con Hanna por su fortuna, mientras ella promete no casarse mientras él no le diga que la ama. Zeta le dice a Danilo que es su deber salvar el reino casándose con Hanna pero este empieza a buscar candidatos que sean apropiados para la viuda. Se anuncia el próximo baile donde las damas escogen su pareja y varios hombres desean que Hanna sea la suya; sin embargo, esta prefiere a Danilo, quien se niega diciendo que no sabe bailar, pero después ofrece vender su puesto por diez mil francos que donará a la caridad. Tal cantidad espanta a los pretendientes, así que a solas con Hanna éste le ofrece bailar pero ahora es ella quien se niega y Danilo termina bailando solo.
Acto 2
En la tarde del día siguiente varios huéspedes están reunidos en el jardín de la mansión de Hanna. Ella interrumpe la música para cantar la balada de Vilja, una ninfa que se enamoró de un mortal. Las esperanzas de Danilo renacen cuando Zeta anuncia que la viuda traerá bailarinas de cabaret al estilo Maxim´s, al parecer Hanna está interesada en él. N'jegus le informa a Zeta que se ha enterado que Camille está cortejando a una mujer casada pero este no recela de su mujer. Luego, Zeta les pide a Danilo y N'jegus que se reúnan en la casa de verano a las ocho de la noche para una conferencia. Valencienne queda a solas con Camille, decidida a romper con él definitivamente, trata de persuadirlo para que le proponga matrimonio a Hanna. Camille pregunta por qué su romance debe durar tan poco y ella le dice que esa tarde es la última antes de que se separen y que la deben pasar en la casa de verano. A las ocho, Zeta se dirige hacia allá y echa un vistazo a través de la cerradura, donde cree ver a su esposa con Camille. N'jegus, que ha visto entrar a los dos amantes, saca a Velencienne por la puerta trasera y Hanna toma su lugar, para desespero de Danilo quien cree que está teniendo algo con Camille. Éste, para seguir con la farsa, repite sus juramentos de amor y Hanna, siguiendo la broma, anuncia su compromiso con Camille. Danilo finge que le es indiferente, pero luego lleno de ira se va rumbo a Maxim's para olvidar sus penas.
Acto 3
Más tarde la misma noche, la sala de la casa de Hanna se ha convertido en una réplica de Maxim's, incluyendo las bailarinas entre las que se cuenta Valencienne. Danilo recibe un telegrama donde se le informa la inminente ruina del país y le pide a Hanna que dejé a Camille. Ella acepta, para felicidad de Danilo. Zeta encuentra el abanico comprometedor y jura divorciarse de su esposa para casarse con Hanna y salvar a Pontevedre, pero esta le dice que perderá su fortuna si se vuelve a casar. Oyendo esto, Danilo confiesa su amor por ella y ella le hace saber que perderá su herencia pues está estipulado que pasará a manos de su nuevo marido. Valencienne recupera el abanico y le asegura su fidelidad a Zeta leyéndolo lo que había contestado a la declaración de Zeta: "soy una esposa respetable, una dama de honor", de esta manera todo acaba felizmente.

Die Fledermaus (El Murciélago)

Die Fledermaus (El murciélago) es una opereta cómica con música de Johann Strauss (hijo) sobre un libreto en alemán de Carl Haffner y Richard Genée. Se estrenó el 5 de abril de 1874 en el Theater an der Wien en Viena, Austria.
Fuentes literarias
Die Fledermaus se basa en una comedia alemana de Julius Roderich Benedix, llamada "Das Gefängnis" (La Prisión) que a su vez se basa en un voudeville, Le Réveillon de Henri Meilhac y Ludovic Halévy. Fue traducida al alemán por Carl Haffner como una obra de teatro producida en Viena, Le Réveillon (Un Banquete de Media Noche) pero causó problemas por sus características francesas que fueron resueltas al adaptarse como un libreto para Johann Strauss, quien trasladó Le Réveillon a una fiesta vienesa.
Personajes
• Rosalinda: Esposa de Eisenstein, bonita, joven mujer cansada de su marido por estar siempre mirando a otras mujeres.
• Gabriel von Eisenstein: Esposo de Rosalinda y amigo de Falke, un romántico coqueto que vive para hacer bromas. Cuando la ópera comienza él ha sido sentenciado a cinco días de prisión por una ofensa civil.
• Dr. Falke: Un hombre inteligente que ha sido humillado en el pasado por su amigo Eisenstein y ha decidido ponerse a mano.
• Alfredo: Un cantante de ópera y viejo admirador de Rosalinda, incurablemente romántico y egoísta.
• Adela: Sirvienta joven y bonita en la casa de los Eisenstein.
• Ida: Hermana de Adela y bailarina de ballet.
• Príncipe Orlofsky: Un Príncipe Ruso joven y rico que organiza las fiestas más extravagantes en Viena, pero que todo le aburre.
• Frank: Director de la prisión.
• Frosch: Carcelero borracho.
• Dr. Blind: Tartamudo e incompetente abogado de Eisenstein.
Argumento
Primer Acto
Casa de Eisenstein
Se escucha una serenata en la casa de Eisenstein (Täubchen, das entflattert ist... - Palomita, que te has escapado...) cantada por Alfredo, un ex novio de Rosalinda. Aparece Adela, sirvienta de Eisenstein y su esposa Rosalinda, quien ha recibdo una supuesta carta de su hermana Ida (que en realidad fue escrita por el Doctor Falke) en la cual la invita a una fiesta en la Villa del Príncipe Alexander Orlofsky, pero le pide que aparezca elegantemente vestida. Adela piensa en cómo salir esa noche; en ese momento aparece Rosalinda, intrigada por la voz de Alfredo. Adela le cuenta que su tía está muy enferma y que necesita ir a visitarla, pero Rosalinda es tajante: no puede prescindir de ella, ya que su marido debe comenzar su arresto por cinco días esa misma noche. Adela se lamenta de que la naturaleza la haya destinado a ser una simple sirvienta (Ach, warum schuf die Natur mich zur Kammerjungfer nur? - Ah, ¿por qué la naturaleza haría de mí una simple doncella?) y sale sollozando.
Mientras Rosalinda reflexiona sobre el hecho de que Alfredo haya vuelto, aparece éste en la puerta. Rosalinda le pide que se vaya, ya que su marido puede aparecer en cualquier momento. Alfredo acepta, pero sólo con la condición de que jure que él podrá volver. Rosalinda acepta y Alfredo se marcha.
Rosalinda se pregunta qué hacer. En ese instante entran Gabriel y el Dr. Blind discutiendo (Nein, mit solchen Advokaten ist verkauft man und verraten, da verliert man die Geduld! - ¡No, con estos abogados se ve uno vendido y traicionado, y uno pierde la paciencia!). Ambos se insultan y Rosalinda le pide a Blind que se marche porque pueden armar un escándalo. Rosalinda trata de consolar a Gabriel, y mientras lo hace se entera de que Blind ha conseguido que a Eisenstein le suban la condena de cinco a ocho días.
Eisenstein pide a Adela que ordene la más suculenta cena al "León Dorado" y que saque sus más viejas vestimentas para presentarse en la cárcel. Entra Falke, su amigo, quien le hace algunas bromas por lo que le ha sucedido. Rosalinda sale. Ya solos, Falke le revela a Gabriel que lo viene a invitar a un banquete en la villa Orlofsky, donde habrá bellas mujeres (Kommt mit mir zum Souper, es ist ganz in der Näh'! - ¡Ven conmigo al banquete, es muy cerca de aquí!). Gabriel duda en ir, pero Falke lo convence diciéndole que le hará bien a su salud y que podrá iniciar su arresto el día siguiente por la mañana. Además nadie lo reconocerá, pues lo presentará como un extranjero, el Marqués Renard. Al fin tentado, Gabriel y Falke bailan animadamente, imaginando lo bien que lo pasarán (Ein Souper uns heute winkt, wie noch gar keins dagewesen, hübsche Mädchen, auserlesen! zwanglos dort man lacht un singt! - ¡Hoy nos espera un banquete como jamás nadie disfrutó, con bellas y escogidas jovencitas! ¡Libres de todo para reír y cantar!).
Rosalinda regresa con las viejas ropas de Eisenstein, pero Falke le reprocha que en la cárcel es muy posible que se encuentre con gente de alto nivel y que el mismo director de la prisión lo va a recibir. Falke se despide y Gabriel sube a cambiarse de ropa. Entra Adela con la cena enviada por el León Dorado. Rosalinda está expectante ante el regreso de Alfredo: lo recibirá, pero sólo para hacer que se vaya. Sin embargo debe hacer que Adela desaparezca, por lo que le da permiso para salir.
Gabriel reaparece elegantemente vestido, y se dispone a despedirse de Rosalinda. Ésta lo retiene, lamentándose, ya que no podrá soportar su ausencia y lo recordará a cada instante (So muß allein ich bleiben acht Tage ohne dich! - ¡Entonces debo quedarme sola ocho días sin ti!), pero les queda un dulce consuelo: se volverán a ver. Eisenstein sale bailando, seguido por Adela.
Vuelve a aparecer Alfredo, quien viendo que Eisenstein se ha ido, toma su lugar y se viste con su bata. Rosalinda le suplica que se marche, pero Alfredo la invita a beber y a cantar (Trinke, Liebchen, trinke schnell trinken macht die Augen hell! - ¡Bebe cariño, bebe aprisa, la bebida hace a los ojos brillar!).
Mientras Rosalinda cae bajo los efectos del vino y del canto de Alfredo, escucha voces en la puerta. Es Frank, el director de la prisión, quien le pide a Rosalinda que no se alarme, pues sólo viene a llevar personalmente a su esposo hasta su retiro. Alfredo continúa cantando y Rosalinda le ruega que guarde silencio pues no están solos. Alfredo invita a Frank a brindar y tras esto, Frank le solicita que lo acompañe. Alfredo se niega porque él no es el señor de Eisenstein. Frank cree que le toman el pelo y Rosalinda le dice a Alfredo que tendrá que hacerse pasar por su esposo.
Rosalinda le hace notar a Frank que con su duda que la ofende: en vestimentas tan íntimas y a tan altas horas de la noche, sólo con su esposo podría estar. (Mein Herr, was dächten Sie von mir saß ich mit einem Fremden hier? - Señor mío, ¿qué pensaríais de mí, si yo estuviese con un extraño aquí?). Frank se disculpa y les pide que se den el beso de despedida. Si debe reemplazar a un marido, también puede besar en su lugar. Frank apura a Alfredo, ya que está invitado a una fiesta, y lo invita a ser su huésped en la cárcel (Mein schönes, großes Vogelhaus, es ist ganz nahe hier. Viel' Vögel flattern ein und aus, un finden frei Quartier... - Mi bella y amplia jaula está cerca de aquí. Muchas aves van y vienen, y encuentran alojamiento gratuito). Alfredo desea despedirse de nuevo de Rosalinda, pero Frank los separa y se lo lleva. No obstante, Alfredo escapa varias veces de manos de Frank hasta que cae el telón.
Segundo Acto
La Villa Orlofsky
Los invitados al banquete del príncipe Orlofsky esperan la llegada del anfitrión, comentando lo maravilloso que es el estar allí ante tanto esplendor (Ein Souper heut' uns winkt, wie noch keins gar dagewesen! - ¡Hoy nos aguarda una cena,como nunca se ha visto!). Entretanto llega Adela elegantemente vestida con uno de los trajes de noche que le ha "pedido secretamente prestado" a Rosalinda, y se apresura en saludar a su hermana Ida. Ésta se sorprende de ver a Adela en aquel lugar y le pregunta quién la ha invitado. Adela le dice que ella misma fue; Ida le asegura que alguien le hizo alguna broma, pero ya que está allí, la presentará como una nueva artista, la señorita Olga.
Luego aparece el Príncipe Orlofsky acompañado por Falke. Orlofsky se lamenta de que ya nada lo divierte, todo lo aburre. Falke le promete que lo hará reír de buena gana con una pequeña comedia que ha preparado y que titula "La Venganza del Murciélago". Falke le señala a Adela, uno de los personajes de la pieza. Ida la presenta al príncipe, quien adora a las artistas y les da su cartera para que vayan a jugar su dinero.
LLega Eisenstein, quien está expectante por ver a las bellas jovencitas y con poco interés saluda al príncipe. A Falke se le ocurre hacer venir a Rosalinda, por lo que escribe una nota y se la da aun sirviente. Orlofsky invita a Eisenstein a beber y le informa de sus especiales características nacionales (Ich lade gern mir Gäste ein, man lebt bei mir recht fein... - Yo agasajo gustoso a mis invitados,conmigo se goza de la vida...). Orlofsky le asevera a Eisenstein que Falke le ha prometido reírse de él, por lo que Gabriel queda muy sorprendido.
Vuelven a entrar Adela e Ida, pues han perdido todo el contenido de la cartera de Orlofsky. Eisenstein reconoce a Adela y viceversa. Falke los presenta y Eisenstein le pregunta si siempre ha sido la señorita Olga, pues tiene un parecido con su sirvienta. Adela se ofende y Orlofsky llama a los invitados para que vean la confusión que ha armado Eisenstein. Los invitados hacen notar lo grosero que fue "el Marqués" al confundirla con su sirvienta y Adela le pide más perspicacia al contemplarla, ya que su figura ni sus ademanes jamás los encontraría en una criada. Su equivocación sólo da cuenta de que no puede sacar a su sirvienta de su mente y la ve en todas partes (Mein Herr Marquis, ein Mann wie Sie sollt' besser das verstehen! - Querido señor marqués, ¡un hombre como vos debería tener más perspicacia!). Eisenstein se disculpa y Adela lo perdona sólo con la condición de no volverla a confundir con su sirvienta.
Ahora llega Frank, pero presentado como el "Caballero Chargrin", otro de los presonajes de la comedia de Falke. Éste lo presenta con Eisenstein y comienzan a hablar en francés hasta que Eisenstein le pide a Falke que haga que cese de hablar. Falke les pide que hablen en alemán, pues así conversarán con más soltura. Las mujeres desean cenar, pero Falke les solicita paciencia, pues ha invitado a una condesa húngara (Rosalinda) que vendrá enmascarada. En la villa Orlofsky eso se respeta. Los invitados optan por dar un paseo por el jardín.
Eisenstein aún continúa mirando a Adela y saca un reloj de repetición que muestra a Adela, quien queda maravillada. En eso llega Rosalinda, vestida con un traje de noche y una máscara negra. Falke se apresura en recibirla y le muestra a su marido con Adela, lo que irrita a Rosalinda. Eisenstein ve a Rosalinda y queda encantado. Se separa de Fran y Falke, y se dirgige hacia la Condesa, sacando su reloj. Rosalinda le sigue el juego y aparenta quedar maravillada; si consigue quitarle el reloj, esa sería la prueba del delito.
Eisenstein le pide que se quite la máscara, pero Rosalinda le dice que sólo lo hará al día siguiente. Eisenstein trata de engatuzarla, Rosalinda se resiste (Dieser Anstand so manierlich, diese Taille fein und zierlich.../Statt zu schmachten im Arreste, amüsiert er sich auf's Beste... - Esa apostura tan distinguida, ese talle fino y elegante.../En lugar de consumirse en la cárcel, se divierte todo lo que puede...) . Eisenstein hace sonar el reloj y el corazón de Rosalinda late con más fuerza. Ella le pregunta a Eisenstein si sus latidos irán acordes con el tic-tac de su reloj. Eisenstein le sugiere contarlos; él contará los tic-tac y Rosalinda sus latidos, hasta que ésta pide cambio. Eisenstein le da el reloj y cuentan. Gabriel intenta recuperar su reloj, pero Rosalinda no se lo permite.
Aparecen nuevamente los invitados, y las mujeres apuestan a que la condesa en verdad no es húngara, lo que Rosalinda desmiente cantando una czarda (Klänge der Heimat, ihr weckt mir das Sehnen... - Sones de mi país, en mí despertáis la nostalgia...). Los invitados piden a Falke que les cuente la historia de "El Murciélago". Eisenstein escucha y él mismo cuenta la historia: tres años antes, ambos asistieron a un baile de máscaras, Eisenstein vestido de mariposa y Falke de murciélago. Gabriel hizo que Falke bebiera más de la cuenta y lo dejó bajo un árbol durmiendo. Falke debió regresar a la ciudad en pleno día vestido de Murciélago, siendo escoltado por una mucheumbre de pilluelos. Desde ese día Falke era conocido como el "Doctor Murciélago".
Orlofsky pide a los invitados ir a la mesa y ofrece un brindis por el Champagne, rey de todos los vinos (Im Feuerstrom der Reben... - En la hoguera de la vid...). Viendo que todos están en pareja y que "muchos corazones se abrasan de amor", ofrece que todos sean una gran cofradía de hermanos y hermanas (Brüderlein, Brüderlein und Schwesterlein... - Hermanitos, hermanitos y hermanitas...).
Luego de esto aparecen un ballet español, uno ruso, una polca bohemia y otro ballet húngaro. Tras el ballet todos bailan un vals, mientras Eisenstein y Falke se tambalean. Frank le dice a Eisenstein que su reloj anda mal, que vea cómo anda el suyo. Eisenstein recuerda que Rosalinda se lo quitó, y se lo pide, pero ésta se niega a entregárselo. Gabriel le pide que por lo menos se quite la máscara; Rosalinda alega tener un grano en la nariz, pero Eisenstein no le teme y sale persiguiéndola en medio de los danzantes, perdiéndose de vista. Suenan seis campanadas. Eisenstein y Frank exigen sus abrigos y sombreros: Frank debe volver a casa (la cárcel) y Eisenstein debe comenzar su arresto. Eisenstein y Frank, aún tambaleándose, salen cogidos del brazo y rodeados por los danzantes mientras cae el telón.
Tercer Acto
Despacho de Frank, en la cárcel
Amanece en la cárcel. Frosch, el carcelero hace su entrada con un gran manojo de llaves en el cinto, una linterna y bastante borracho. Alfredo canta desde su celda el "Täubchen, holdes Täubchen mein...". Frosch lo hace callar, pues está prohibido en el reglamento interno, según él.
Mientras Frosch sale, por la izquierda entra Frank tratando inútilmente de mantener el equilibrio. Mientras se quita el abrigo se mece bajo los compases del vals y cree estar en la fiesta. Luego se sienta, prepara un poco de té y se dispone a leer el periódico, pero se queda dormido.
Vuelve a entrar Frosch, quien al ver que el director está muy concentrado en su lectura, le grita que viene a darle su informe. Frank despierta sobresaltado y le dice que se acerque más. Frosch no puede ya que se tamabalea sin cesar y Frank está muy mareado. Finalmente Frosch le comunica que el señor von Eisenstein ha pedido un abogado y que ha llamado a un tal Dr. Blind.
Llaman a la puerta. Frosch mira por la ventana y ve a dos damas, que dicen ser Olga e Ida y que desean hablar con el caballero Chargrin. Frank queda sorprendido y le dice a Frosch que las deje pasar y que se retire. Adela viene a que Frank la ayude a prepararse para ingresar en el teatro, pues no es artista, sino criada en casa de los Eisenstein. Frank se indigna pues le ha besado la mano, pero Adela le recuerda que en la boca también. Frank le pregunta si al menos tiene talento, lo que Adela le demuestra actuando como una ingenua aldeana, una reina y una dama parisina (Spiel ich die Unschuld vom Lande, natürlich im kurzen Gewande... - Haciendo el papel de ingenua aldeana, con faldita corta naturalmente...). Frank queda maravillado ante tanta desenvoltura por parte de una sirvienta.
Llaman nuevamente a la puerta. Por la ventana, Frank ve a Eisenstein y pide a Frosch que lleve a ambas mujeres a la celda 13, para que el "Marqués" no las vea. Eisenstein entra y se sorprende de ver a Frank allí; piensa que lo han encerrado por algún disturbio público. Frank le comunica que no es ningún Caballero Chargrin, sino el Director de la Cárcel. Eisenstein se ríe a carcajadas creyendo que es una broma, pero Frank le demuestra la verdad haciendo que Frosch lo espose y se lo lleve.
Comprobado esto, Eisenstein le dice que él tampoco es Marqués sino un nuevo huésped para su cárcel. Ahora es Frank quien se ríe, pues el Señor von Eisenstein fue llevado por él personalmente desde su casa hasta allí. Gabriel queda intrigado por saber quién es el que ocupó su lugar. Llaman a la puerta de nuevo, esta vez es otra dama completamente velada que Frosch llevó al locutorio. Frank se disculpa y va a ver quién es. Frosch reaparece ahora junto al Dr. Blind y le dice a éste que espere pues va por Eisenstein. Cuando Frosch sale, Blind le pregunta a Eisenstein qué es lo que pasa, si él está allí y no en la celda.
Aprovechando que Blind apareció, Eisenstein idea vestirse con la ropa y la peluca de Blind para poder interrogar al supuesto Eisenstein. Ambos salen. Frosch vuelve a entrar con Alfredo, pero como Blind no está, se retira. Entra Rosalinda y le dice Alfredo que debe salir inmediatamente de allí. Alfredo la despreocupa pues para eso hizo llamar al Dr. Blind. Eisenstein aparece vestido cómo él, y con la firme intención de saber si ocurrió algo entre ellos, a tal punto que las preguntas incomodan a Alfredo y a Rosalinda (Ich stehe voll Zagen, Was wird er mich fragen? /Um Rat ihn zu fragen, Muss alles ich sagen.../Pack' ich ihn beim Kragen, So wird er nichts sagen. - Me siento intranquila, ¿qué me preguntará?/En respuesta a sus preguntas, debo decirle todo.../Si le cogiera del cuello, entonces no diría nada.). Tras contarle todo y haberle dicho que pretenden darle una lección a Eisenstein, éste se enfada aún más y revela su identidad, ante el asombro de Rosalinda y Alfredo. Eisenstein clama venganza, lo mismo hace Rosalinda. Los dos se engañaron, Rosalinda con Alfredo y Gabriel con la "Condesa".
Rosalinda saca el reloj que le quitó a Eisenstein y éste queda estupefacto por lo tonto que fue. Alfredo le devuelve su bata a Eisenstein y le exige a Eisenstein que vaya a la celda 12 pues aún le quedan siete días de condena. Adela e Ida se arrancan de su celda y entonces aparecen todos los invitados a la fiesta, quienes piden a Falke que deje en paz a su víctima (O Fledermaus, o Fledermaus, laß endlich jetzt dein Opfer aus! - ¡Oh murciélago, oh murciélago, deja ya en paz a tu víctima!. Eisenstein no entiende nada, y por ello Falke le explica que todos sus quebraderos de cabeza son producto de una broma suya, en la que todos participaron. Adela le pregunta a Frank que va a ser de ella, y éste le responde que como un padre y un amigo la preparará para el teatro; pero el Príncipe Orlofsky no permitirá que tal talento se pierda y será su mecenas.
Eisenstein pide a Rosalinda que lo perdone, pues toda la culpa ha sido del champagne. Rosalinda lo disculpa, pues el champagne le ha demostrado a Gabriel la fidelidad de su esposa y lo ha hecho arrepentirse. De este modo, la opereta finaliza alegremente.

viernes, 1 de octubre de 2010

Lucia di Lammermoor

Lucia di Lammermoor es una ópera en tres actos con música de Gaetano Donizetti y libreto de Salvatore Cammarano, basado en la novela The Bride of Lammermoor de Sir Walter Scott. Fue estrenada en Nápoles el 26 de septiembre de 1835.
Acto I
Escena primera: en los jardines del castillo de Ravenswood
Normanno, capitán de la guardia del castillo, acompañado por otros sirvientes, busca a un intruso. El capitán le cuenta luego a Enrico que sospecha que el intruso es Edgardo, y que viene al castillo para encontrarse con Lucia. Cuando se descubre que la sospecha de Normanno era cierta, Enrico confirma el odio que siente por la familia de Edgardo y su determinación por terminar la relación entre él y su hermana.
Escena segunda: una fuente en la entrada del parque, vecino al castillo.
Lucia espera a Edgardo. En su famosa aria, Regnava nel silenzio,7 Lucia le cuenta a su sirvienta, Alisa, que ha visto el fantasma de una niña asesinada en ese mismo lugar por un ancestro de los Ravenswood celoso. Alisa ve en esa aparición un mal presagio y advierte a Lucia que debe desistir de su amor. Entra Edgardo y explica que por razones políticas debe partir inmediatamente a Francia. Él confía en hacer las paces con Enrico y casarse con Lucia, pero ante las dudas de ella de que su hermano acepte esto, ambos se comprometen y se intercambian anillos como símbolo de su voto.
Acto II
Escena primera: las habitaciones de Lord Ashton, en el castillo de Ravenswood.
Avanzan los preparativos para la inminente boda de Lucia y Arturo, y Enrico está preocupado por la decisión que pueda tomar Lucia a último momento. Para disipar sus dudas, le muestra una supuesta carta escrita por Edgardo que prueba que la ha olvidado y que tiene un nuevo amor. Enrico deja a Lucia en manos de Raimondo, su capellán y tutor, quien la intenta convencer de que renuncie a su compromiso con Edgardo por el bien de su familia, y de que se case con Arturo.
Escena segunda: una salón en el castillo
El novio se presenta. Lucia actúa extrañamente, pero Enrico intenta convencer a los demás de que se debe a la muerte de su madre. Arturo firma el contrato nupcial, y Lucia hace lo mismo pero reticente. Edgardo aparece repentinamente y amenaza a los presentes. Raimondo evita un enfrentamiento, y le muestra la firma de Lucia en el contrato dando al lugar al famoso sexteto de la ópera, clásico de la literatura lírica Edgardo, indignado, la maldice y la fuerza a devolver los anillos de su compromiso, antes de lanzarlo al suelo y ser obligado a abandonar el castillo.
Acto III
Escena primera: la torre Wolf's Crag
Enrico visita a Edgardo para retarlo a un duelo. Le menciona que Lucia ya está disfrutando la noche de bodas. Edgardo acepta el reto de pelear contra Enrico más tarde en el cementerio de los Ravenswood, cerca de la torre.
Escena segunda: un salón en el castillo
Raimondo interrumpe las celebraciones de la boda para comentar a los invitados que Lucia se ha vuelto loca y ha matado a su esposo. Lucia aparece en la célebre Escena de la locura en cuya primer aria Il dolce suono se imagina con Edgardo a punto de casarse. Enrico aparece y al principio amenaza a Lucia pero luego se calma cuando se da cuenta de la locura de su hermana ("escena de la locura"). Lucia sufre un colapso.
Escena tercera: el cementerio de la familia Ravenswood
Edgardo se convence de dejarse matar por Enrico. Se entera de que Lucia se está muriendo, minutos después, Raimondo le da la noticia que Lucia había muerto. Edgardo se apuñala esperando unirse con Lucia en el cielo.