sábado, 2 de octubre de 2010

Don Giovanni

Il dissoluto punito, ossia il Don Giovanni (KV 527) es una ópera en dos actos con música de Wolfgang Amadeus Mozart y libreto de Lorenzo da Ponte, compuesta entre marzo y octubre de 1787, en Viena y en Praga, y basada en el mito de Don Juan (el correspondiente italiano de Juan es Giovanni). Surgió como un encargo a raíz del éxito que tuvo en esta última ciudad el estreno de su anterior ópera, Las bodas de Fígaro. Fue estrenada en el Teatro Estatal de Praga el 29 de octubre de 1787, con gran éxito de crítica y público. Su obertura fue compuesta un día antes de su estreno, de manera que fue interpretada por vez primera sin ensayo previo alguno. El libreto está escrito en italiano.
De todas las obras musicales basadas en la leyenda de Don Juan, la de Mozart es la más conocida y generalmente mencionada como la mejor. La ópera fue editada con el subtítulo de dramma giocoso (drama cómico), lo cual indica que no es ni completamente trágica ni cómica. Originalmente los actores alternaban entre recitativo hablado y arias, pero en las producciones modernas se suele utilizar el recitativo secco compuesto por el mismo Mozart para sustituir el texto hablado.
El filósofo danés Søren Kierkegaard escribió un largo ensayo en su libro Enten-Eller (O (lo uno) o (lo otro)) en el cual defendía la propuesta de que esta ópera es la mejor obra de arte jamás realizada. El autor romántico alemán Ernst Theodor Amadeus Hoffmann escribe un breve y muy interesante relato Don Juan, basado en el de Mozart, con un juego de realidad, representación e introspección, adaptado al cine por Ricard Carbonell en su cortometraje Don Giovanni (2006).
Personajes
• Don Giovanni, noble (barítono bajo)
• Leporello, su criado (bajo bufo)
• Don Pedro, el Comendador de Sevilla (bajo)
• Donna Anna, su hija (soprano dramática)
• Don Ottavio, su prometido (tenor lírico o tenor ligero)
• Donna Elvira, noble dama de Burgos (soprano lírico-spinto)
• Zerlina, campesina (soprano ligera o mezzosoprano)
• Masetto, su prometido (barítono o bajo)
Argumento
La acción se desarrolla en Sevilla, a mediados del siglo XVII.
Acto I
Cuadro 1º: Atrio del Palacio del Comendador
Mientras Leporello se queja de su vida como criado y vigila que no venga nadie, Don Giovanni trata de obligar a Doña Anna, a que acceda a ser su mujer, ella se niega y lucha por liberarse. Don Giovanni intenta entonces tomarla a la fuerza y ella logra soltarse y comienza a gritar. Su padre, el comendador, llega atraído por sus gritos, y acude en su ayuda, Don Giovanni saca la espada y el comendador teniendo salvar a su hija comienza a luchar a espada contra Don Giovanni. Durante el combate, Doña Anna corre en busca de ayuda mienras que su padre es herido de muerte por Giovanni, que huye junto a su criado Leporello. El Comendador muere, y Anna regresa con su prometido y varios criados. Al ver el cuadro prende en colera y obliga a su prometido, Don Ottavio, a que jure que vengará la muerte de su padre.
Cuadro 2º: En las afueras de Sevilla
En la huida de la casa del comendador Don Giovanni se encuentra con Elvira, antigua amante con quien está casado y que está profundamente enamorada de él. Ella llora desconsolada queriendo venganza. Don Giovanni aún sin reconocerla se acerca fingiendo querer ayudarla para entonces seducirla pero al acercarsele esta le reconoce y el muy tarde se da cuenta de su error. Doña Elvira comienza a reprocharle su abandono y su engaño, pero Don Giovanni luego de varias escusas para confundir a Elvira apela a Leporello y mientras deja que este le explique cual es la situaciónse escapa. Leporello le enseña a Elvira un Catálogo, un cuaderno en el que están apuntadas todas las amantes de Don Giovanni, a las que sedujo y a las que abandonó. Elvira descubre con asombro y tristeza que se cuentan por miles. Elvira, abrumada al ver cual es la realidad, decide que va a castigar en su nombre y en el de todas las mujeres burladas, a Don Giovanni, pero para este momento Leporello también ha huido.
Cuadro 3º: Jardín en el palacio de Don Giovanni
Se está celebrando la boda entre Zerlina y Masetto, dos campesinos, y hay una gran fiesta. Aparece Don Giovanni e intenta seducir a Zerlina delante de Masetto. Toma a la pareja de campesinos como patrono y les ofrece su protección a cambio de exigir su Derecho de pernada sobre la novia. Ella se siente en cierto modo atraída por Don Giovanni, y no ofrece gran resistencia a las insinuaciones de él. Masetto, ofendido y escoltado por Leporello, se marcha con el resto de los invitados a la boda al palacio de Don Giovanni, pues éste se ha comprometido a celebrar los esponsales con toda la pompa y derroche posibles.
Zerlina y Don Giovanni quedan finalmente solos, y cuando él reinicia su acoso, llega Doña Elvira quien se lleva a Zerlina apartándola así de Don Giovanni. Este queda solo y se encuentra con Don Ottavio y Doña Ana quienes le piden ayuda en su empresa de vengar la muerte del padre asesinado de Doña Ana (El Comendador). Don Giovanni hace gala de su noble condición, pero nuevamente interviene Doña Elvira quien advierte a Don Ottavio y a Doña Ana de la perfídia de Don Giovanni. Éste se defiende haciéndola pasar por una mujer loca y perdidamente enamorada de él, y que por lástima, él le sigue la corriente.
Finalmente, al despedirse, Don Giovanni pronuncia la misma frase que dijo al salir del palacio del comendador. Doña Ana se desvanece al reconocer en Don Giovanni al asesino de su padre. Ella relata a Don Ottavio los funestos detalles de aquella trágica noche y le exige que, ahora que sabe la identidad del asesino, cumpla su promesa de vengar la muerte de su padre, a lo que Don Ottavio accede y parte.
Zerlina y Masetto se reconcilian, puesto que ella finalmente rechazó a Don Giovanni, pero éste regresa y al escuchar su voz, Zerlina insta a Masetto a partir. Éste, sospechando nuevamente de Zerlina, decide esconderse. Don Giovanni intenta cortejar de nuevo a Zerlina y Masetto, sin poder contenerse, reaparece furioso pero Don Giovanni lo convence para ir los tres a su palacio donde se celebra la fiesta. Don Ottavio, Donna Anna y Donna Elvira deciden presentarse igualmente en la fiesta disfrazados con máscaras. Leporello les ve, y sin reconocerles, les invita en nombre de su amo a entrar en el palacio, invitación que aceptan los tres enmascarados para así entrar y poder vengarse.
Cuadro 4º: Interior del Palacio de Don Giovanni
Se celebra la fiesta en el palacio de Don Giovanni. Hay gran revuelo y con la ayuda de Leporello, Don Giovanni logra separar momentáneamente a Zerlina de Masetto, consiguiendo llevar a la muchacha a una habitación. A los gritos de auxilio de Zerlina acuden Masetto y los demás invitados, consiguiendo liberar a la campesina. Don Giovanni, finalmente queda en evidencia. En ese momento, Don Ottavio, Donna Anna y Donna Elvira se quitan las máscaras y exigen explicaciones a Don Giovanni, el cual consigue escapar abriéndose paso con la espada entre los invitados.
Acto II
Cuadro 1º: Ante la casa de Donna Elvira
Donna Elvira ha tomado a Zerlina a su servicio. Aparece Don Giovanni, y Elvira se hace pasar por Zerlina para despistarle, pero es reconocida, y Don Giovanni le pide perdón y finge arrepentimiento. A continuación, se intercambia la ropa con Leporello, para hacerse pasar por él, y consigue introducirse en la casa para seducir a Zerlina. Sin embargo, Masetto le descubre, y junto con un grupo de campesinos, le persigue, aunque Don Giovanni consigue escapar y esconderse.
Cuadro 2º: En el jardín de Don Giovanni
Leporello, disfrazado de Don Giovanni, trata de huir de Donna Elvira, que en el fondo sigue enamorada de él. Aparecen Donna Anna, Ottavio, Zerlina y Masetto para intentar impedir que el supuesto Don Giovanni huya. Elvira pide clemencia para él, es la única que lo hace, y Leporello se quita el disfraz y se da a conocer, y de esta manera consigue huir.
Cuadro 3º: Cementerio en Sevilla
Huyendo, Don Giovanni y Leporello llegan hasta el cementerio de Sevilla, hasta los pies de la estatua que cubre la tumba del Comendador al que Giovanni asesinó. La estatua de mármol cobra vida, se dirige hacia Don Giovanni, y le dice que debido a su comportamiento recibirá un terrible castigo. Leporello se aterroriza, pero Don Giovanni, no dejando su chulería ni un instante, desafiante, invita a la estatua, burlándose, a una cena que celebrará en su palacio. La estatua, acepta la invitación, y dice que allí estará.
Cuadro 4º: Palacio del Comendador
Don Ottavio le pide a Donna Anna que no retrase más su boda. Sin embargo, ella sigue demorando la ceremonia, le rechaza, y le dice que todavía no ha podido superar la muerte de su padre.
Cuadro 5º: En el comedor del palacio de Don Giovanni
Están preparando la cena para el banquete de esa noche. Don Giovanni está celebrando su regreso a Sevilla. Para demostrar su ausencia de miedo, coloca una silla y un plato para el invitado espectral. Pero de repente se apagan las luces, y aparece el Comendador muerto. La figura se acerca hasta Don Giovanni, le dice que su momento ha llegado, y le saca de escena, para llevarle hasta el infierno y que pague por sus crímenes. Y mientras el baja hacia el infierno todos a quienes hizo daño van subiendo observando como Don Giovanni se hunde.
Libreto
Lorenzo da Ponte se basó en el mito de Don Juan para la elaboración del libreto, sobre todo en El burlador de Sevilla, de Tirso de Molina, de 1630. Cuenta la leyenda que Giacomo Casanova estuvo presente en el estreno de la ópera en Praga, e incluso se llega a decir que intervino directamente en la redacción del libreto, ya que era amigo personal de da Ponte. Aunque gracias a esta obra Mozart consiguió un contrato en la corte de José II, el contenido no se limitaba estrictamente al mito. En realidad, había una carga social importante en toda la representación, siguiendo de alguna manera el libreto de su anterior ópera, Las bodas de Fígaro.
Desde el comienzo de la obra ya se ve esta tendencia, donde la primera aria es interpretada por un sirviente, Leporello, en donde habla de las desventajas de ser sirviente, de lo mal que se pasa, y de que a él le gustaría ser caballero, de contenido claramente subversivo. Además, el hecho de que la ópera no se iniciara con uno de los protagonistas principales, sino con un sirviente que se está quejando de su propia situación, fue algo ciertamente revolucionario. De alguna manera, se quiere interpretar como que la vida licenciosa y libertina de Don Juan, era en realidad la vida licenciosa de la aristocracia. En una de las arias de la fiesta, antes del final del primer acto, Don Giovanni y otros personajes, brindan al grito de Viva la libertà, Viva la libertad. Aunque es el personaje de Don Giovanni el que inició el brindis, apenas diez años antes del inicio de la Revolución francesa ver sobre un escenario semejante declaración de intenciones, debió de ser bastante ofensivo.
A diferencia de la tradición cristiana imperante en la época, el protagonista, Don Giovanni, no se arrepiente, sino que directamente es enviado a los infiernos. El final de la ópera, en su estreno en Praga, terminaba con un sexteto interpretado por los supervivientes a Don Giovanni, de carácter alegre y desenfadado y con connotaciones morales, que fue prohibido en su estreno en Viena, por considerarlo subversivo y de dudoso gusto.

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