lunes, 11 de octubre de 2010

Muere "La Stupenda" soprano Joan Sutherland

GINEBRA (AP) - La soprano Joan Sutherland, una de las más celebradas cantantes de ópera de todos los tiempos, falleció. Tenía 83 años.
En un comunicado emitido el lunes, su familia dice que Sutherland murió en su casa cerca de Ginebra.
"La familia de la Dama Joan Sutherland desea informarles a todos sus amigos y admiradores que falleció de una manera muy tranquila la noche del 10 de octubre en su casa en Suiza luego de una prolongada enfermedad", dice la misiva.
Llamada "La Stupenda" por sus seguidores italianos, Sutherland fue aclamada desde su nativa Australia hasta Norteamérica y Europa por el amplio rango de papeles que interpretó en sus cuatro décadas de trayectoria. Pero fue particularmente elogiada por su actuación en óperas de Handel y de compositores italianos del siglo XIX.
El tenor Luciano Pavarotti, quien se unió a Marilyn Horne en el recital de despedida a Sutherland en Covent Garden el 31 de diciembre de 1990, la llamó "la más grande soprano de coloratura de todos los tiempos".
El término, derivado de "color", se refiere a una soprano con un alto rango y la agilidad vocal de cantar brillantes trinos y rápidos pasajes.
La pureza de tono de Sutherland y su brillante rango vocal la hicieron preeminente en la reposición de óperas italianas de "bel canto", en las que fue una sucesora de Maria Callas.
Sutherland comenzó a cantar de niña, de cuclillas debajo del piano e imitando a su madre, Muriel Alston Sutherland, "una talentosa cantante con una gloriosa voz de mezzo-soprano", según la biógrafa de Sutherland Norma Major, esposa del ex primer ministro británico John Major.
"Desde los tres años pude imitar sus escalas y ejercicios", escribió la cantante en su autobiografía. "Como ella era una mezzo-soprano, yo trabajé mucho el área media de mi voz, aprendiendo las escalas y arpegios e incluso el temido trino sin pensar al respecto. Los pájaros podían trinar, así que, ¿por qué yo no?"
"Yo hasta escogí sus canciones y arias y las cantaba de oído, luego cantando con ella duetos _ Manrico a su Azucena. Siempre tuve voz", añadió.
Cuando comenzó a cantar en Australia, Sutherland pensó que era mezzo-soprano como su madre, y le tomó a varios profesores hacerla ver que de hecho podía desarrollar su rango más alto.
La familia dijo en el comunicado que Sutherland deja a su esposo, el director Richard Bonynge, su hijo Adam, su nuera Helen y dos nietos.
Según la misiva Sutherland, quien se fracturó ambas piernas al caerse en su casa en el 2008, solicitó un funeral muy pequeño y privado.

viernes, 8 de octubre de 2010

Norma

Norma es una ópera en dos actos con música de Vincenzo Bellini y libreto de Felice Romani (basado en una tragedia de Alexandre Soumet), estrenada en La Scala de Milán el 26 de diciembre de 1831; se la considera el mejor ejemplo del estilo belcantista.
Es una ópera de bel canto. El personaje de Norma se considera como uno de los más difíciles del repertorio para soprano. Fue creado para Giuditta Pasta, para quien también Bellini creó el rol de Amina en (La sonnambula).
En el siglo XX muy pocas cantantes pudieron acometerlo con éxito, entre ellas se destacan las interpretaciones de Rosa Ponselle en los años 20, seguida por Maria Callas que entre 1949 y 1964 impuso la supremacía del rol en el repertorio belcantista. La entonces instaurada "nueva" antigua tradición de Pasta-Callas fue sucedida por Joan Sutherland en las décadas del 60 y 70, en especial cuando fue secundada por la Adalgisa de Marilyn Horne. En la década del 70 Montserrat Caballé fue la Norma por excelencia. Otras cantantes que abordaron el rol con mayor o menor éxito fueron Leyla Gencer, Anita Cerquetti, Elena Suliotis, Shirley Verrett, Renata Scotto, June Anderson y Jane Eaglen. En el siglo XXI ha sido interpretado por Fiorenza Cedolins, Daniela Dessi, Edita Gruberová y Maria Guleghina.
La trama gira en torno al amor que siente la sacerdotisa Norma por Pollione, procónsul romano. Él, padre de sus hijos, ama a otra mujer, Adalgisa, también sacerdotisa. El enfrentamiento entre ambas se simboliza en el célebre dúo Mira O Norma mientras que se considera el aria de la protagonista, Casta Diva, como la cumbre del belcanto.
Personajes
• Norma, sacerdotisa de los druidas - Soprano dramática de coloratura (Sib3-Do6). Grandes exigencias vocales, con gran agilidad y potencia.
• Pollione (Polión), procónsul romano y gobernador de la Galia - Tenor lírico-ligero (Re3-Do5) con agudos importantes. Actualmente suele ser representado por tenores lírico-spinto.
• Adalgisa, sacerdotisa de los druidas - Soprano con agilidad y trinos importantes (alcanzar un Do6). A veces representaba el papel una mezzosoprano.
• Oroveso, gran sacerdote de los druidas - Bajo (Si2-Mi4). Carácter de autoridad y seriedad.
• Clotilde, ayudante y amiga de Norma - Soprano, a veces una mezzosoprano. Papel secundario.
• Flavio, ayudante de Pollione - Tenor lírico. Papel secundario.
• Dos niños o niñas, hijos de Norma. Papeles mudos
• Coro
Argumento
Lugar en el que se desarrolla la obra: la Galia Época: siglo I a. C. (ocupación romana)
Norma es una sacerdotisa de los druidas. Pese a sus votos litúrgicos de castidad, mantiene un idilio secreto con el gobernador romano Polión, al que ha dado dos hijos. Este romance hace que Norma trate por todos los medios de acallar la rebelión contra Roma, esperando que se establezca la paz entre los dos pueblos y así no perder a su amado.
Sin embargo Polión se enamorará de Adalgisa, otra de las sacerdotisas druidas, lo que provocará el desengaño de Norma y que convenza a los druidas para que ataquen Roma.
Tras el ataque, Polión ha de ser sacrificado a los dioses en honor a la victoria, no obstante él no quiere abandonar a su nuevo amor. Esta lealtad hace que Norma se autoinculpe de traición recapacitando sobre sus actos.
El amor de Polión vuelve a renacer y ambos suben juntos a la hoguera.
Acto I
Sacerdotes y guerreros galos se reúnen en un bosque en espera de que la sacerdotisa Norma dé la orden de atacar a los romanos. Norma, que está enamorada de Polión, gobernador romano de la Galia, pide la paz. Ella no sabe que su enamorado la está olvidando al fijarse en otra mujer, la también sacerdotisa Adalgisa.
Adalgisa, presa de sus remordimientos, pues se debate entre su amor a Polión y sus votos ceremoniales, pide consejo a Norma. Norma queda conmovida por su historia (que tanto se parece a la propia) y, puesto que no sabe el nombre del amado, exime de sus votos a Adalgisa. Cuando Norma se entera que su enamorado es el mismo de Adalgisa, entrará en cólera.
Acto II
Norma pretende matar a sus hijos por despecho, pero en el último momento es incapaz de cometer semejante crimen. Confía en el arrepentimiento de Polión, pero todos sus esfuerzos son en vano, razón por la que finalmente da la orden de ataque contra los romanos.
Según la tradición, Polión ha de ser sacrificado a los dioses, pero Norma, que se resiste a perderlo, trata de convencerlo buscando así una justificación para perdonarle. Polión no quiere abandonar su nuevo amor.
Por este motivo, Norma, que se ve envuelta en un sinfín de sentimientos contradictorios, debatiéndose entre la lealtad a su pueblo, el amor al romano y sus remordimientos por haber traicionado sus votos, decide acusarse de traición, revelar a su pueblo su deslealtad y ser ella la que vaya a la hoguera de los sacrificios.
Polión, al ver la actitud de Norma, se vuelve a enamorar de ella y la acompaña al sacrificio. Ambos suben de la mano a la hoguera.

sábado, 2 de octubre de 2010

Don Giovanni

Il dissoluto punito, ossia il Don Giovanni (KV 527) es una ópera en dos actos con música de Wolfgang Amadeus Mozart y libreto de Lorenzo da Ponte, compuesta entre marzo y octubre de 1787, en Viena y en Praga, y basada en el mito de Don Juan (el correspondiente italiano de Juan es Giovanni). Surgió como un encargo a raíz del éxito que tuvo en esta última ciudad el estreno de su anterior ópera, Las bodas de Fígaro. Fue estrenada en el Teatro Estatal de Praga el 29 de octubre de 1787, con gran éxito de crítica y público. Su obertura fue compuesta un día antes de su estreno, de manera que fue interpretada por vez primera sin ensayo previo alguno. El libreto está escrito en italiano.
De todas las obras musicales basadas en la leyenda de Don Juan, la de Mozart es la más conocida y generalmente mencionada como la mejor. La ópera fue editada con el subtítulo de dramma giocoso (drama cómico), lo cual indica que no es ni completamente trágica ni cómica. Originalmente los actores alternaban entre recitativo hablado y arias, pero en las producciones modernas se suele utilizar el recitativo secco compuesto por el mismo Mozart para sustituir el texto hablado.
El filósofo danés Søren Kierkegaard escribió un largo ensayo en su libro Enten-Eller (O (lo uno) o (lo otro)) en el cual defendía la propuesta de que esta ópera es la mejor obra de arte jamás realizada. El autor romántico alemán Ernst Theodor Amadeus Hoffmann escribe un breve y muy interesante relato Don Juan, basado en el de Mozart, con un juego de realidad, representación e introspección, adaptado al cine por Ricard Carbonell en su cortometraje Don Giovanni (2006).
Personajes
• Don Giovanni, noble (barítono bajo)
• Leporello, su criado (bajo bufo)
• Don Pedro, el Comendador de Sevilla (bajo)
• Donna Anna, su hija (soprano dramática)
• Don Ottavio, su prometido (tenor lírico o tenor ligero)
• Donna Elvira, noble dama de Burgos (soprano lírico-spinto)
• Zerlina, campesina (soprano ligera o mezzosoprano)
• Masetto, su prometido (barítono o bajo)
Argumento
La acción se desarrolla en Sevilla, a mediados del siglo XVII.
Acto I
Cuadro 1º: Atrio del Palacio del Comendador
Mientras Leporello se queja de su vida como criado y vigila que no venga nadie, Don Giovanni trata de obligar a Doña Anna, a que acceda a ser su mujer, ella se niega y lucha por liberarse. Don Giovanni intenta entonces tomarla a la fuerza y ella logra soltarse y comienza a gritar. Su padre, el comendador, llega atraído por sus gritos, y acude en su ayuda, Don Giovanni saca la espada y el comendador teniendo salvar a su hija comienza a luchar a espada contra Don Giovanni. Durante el combate, Doña Anna corre en busca de ayuda mienras que su padre es herido de muerte por Giovanni, que huye junto a su criado Leporello. El Comendador muere, y Anna regresa con su prometido y varios criados. Al ver el cuadro prende en colera y obliga a su prometido, Don Ottavio, a que jure que vengará la muerte de su padre.
Cuadro 2º: En las afueras de Sevilla
En la huida de la casa del comendador Don Giovanni se encuentra con Elvira, antigua amante con quien está casado y que está profundamente enamorada de él. Ella llora desconsolada queriendo venganza. Don Giovanni aún sin reconocerla se acerca fingiendo querer ayudarla para entonces seducirla pero al acercarsele esta le reconoce y el muy tarde se da cuenta de su error. Doña Elvira comienza a reprocharle su abandono y su engaño, pero Don Giovanni luego de varias escusas para confundir a Elvira apela a Leporello y mientras deja que este le explique cual es la situaciónse escapa. Leporello le enseña a Elvira un Catálogo, un cuaderno en el que están apuntadas todas las amantes de Don Giovanni, a las que sedujo y a las que abandonó. Elvira descubre con asombro y tristeza que se cuentan por miles. Elvira, abrumada al ver cual es la realidad, decide que va a castigar en su nombre y en el de todas las mujeres burladas, a Don Giovanni, pero para este momento Leporello también ha huido.
Cuadro 3º: Jardín en el palacio de Don Giovanni
Se está celebrando la boda entre Zerlina y Masetto, dos campesinos, y hay una gran fiesta. Aparece Don Giovanni e intenta seducir a Zerlina delante de Masetto. Toma a la pareja de campesinos como patrono y les ofrece su protección a cambio de exigir su Derecho de pernada sobre la novia. Ella se siente en cierto modo atraída por Don Giovanni, y no ofrece gran resistencia a las insinuaciones de él. Masetto, ofendido y escoltado por Leporello, se marcha con el resto de los invitados a la boda al palacio de Don Giovanni, pues éste se ha comprometido a celebrar los esponsales con toda la pompa y derroche posibles.
Zerlina y Don Giovanni quedan finalmente solos, y cuando él reinicia su acoso, llega Doña Elvira quien se lleva a Zerlina apartándola así de Don Giovanni. Este queda solo y se encuentra con Don Ottavio y Doña Ana quienes le piden ayuda en su empresa de vengar la muerte del padre asesinado de Doña Ana (El Comendador). Don Giovanni hace gala de su noble condición, pero nuevamente interviene Doña Elvira quien advierte a Don Ottavio y a Doña Ana de la perfídia de Don Giovanni. Éste se defiende haciéndola pasar por una mujer loca y perdidamente enamorada de él, y que por lástima, él le sigue la corriente.
Finalmente, al despedirse, Don Giovanni pronuncia la misma frase que dijo al salir del palacio del comendador. Doña Ana se desvanece al reconocer en Don Giovanni al asesino de su padre. Ella relata a Don Ottavio los funestos detalles de aquella trágica noche y le exige que, ahora que sabe la identidad del asesino, cumpla su promesa de vengar la muerte de su padre, a lo que Don Ottavio accede y parte.
Zerlina y Masetto se reconcilian, puesto que ella finalmente rechazó a Don Giovanni, pero éste regresa y al escuchar su voz, Zerlina insta a Masetto a partir. Éste, sospechando nuevamente de Zerlina, decide esconderse. Don Giovanni intenta cortejar de nuevo a Zerlina y Masetto, sin poder contenerse, reaparece furioso pero Don Giovanni lo convence para ir los tres a su palacio donde se celebra la fiesta. Don Ottavio, Donna Anna y Donna Elvira deciden presentarse igualmente en la fiesta disfrazados con máscaras. Leporello les ve, y sin reconocerles, les invita en nombre de su amo a entrar en el palacio, invitación que aceptan los tres enmascarados para así entrar y poder vengarse.
Cuadro 4º: Interior del Palacio de Don Giovanni
Se celebra la fiesta en el palacio de Don Giovanni. Hay gran revuelo y con la ayuda de Leporello, Don Giovanni logra separar momentáneamente a Zerlina de Masetto, consiguiendo llevar a la muchacha a una habitación. A los gritos de auxilio de Zerlina acuden Masetto y los demás invitados, consiguiendo liberar a la campesina. Don Giovanni, finalmente queda en evidencia. En ese momento, Don Ottavio, Donna Anna y Donna Elvira se quitan las máscaras y exigen explicaciones a Don Giovanni, el cual consigue escapar abriéndose paso con la espada entre los invitados.
Acto II
Cuadro 1º: Ante la casa de Donna Elvira
Donna Elvira ha tomado a Zerlina a su servicio. Aparece Don Giovanni, y Elvira se hace pasar por Zerlina para despistarle, pero es reconocida, y Don Giovanni le pide perdón y finge arrepentimiento. A continuación, se intercambia la ropa con Leporello, para hacerse pasar por él, y consigue introducirse en la casa para seducir a Zerlina. Sin embargo, Masetto le descubre, y junto con un grupo de campesinos, le persigue, aunque Don Giovanni consigue escapar y esconderse.
Cuadro 2º: En el jardín de Don Giovanni
Leporello, disfrazado de Don Giovanni, trata de huir de Donna Elvira, que en el fondo sigue enamorada de él. Aparecen Donna Anna, Ottavio, Zerlina y Masetto para intentar impedir que el supuesto Don Giovanni huya. Elvira pide clemencia para él, es la única que lo hace, y Leporello se quita el disfraz y se da a conocer, y de esta manera consigue huir.
Cuadro 3º: Cementerio en Sevilla
Huyendo, Don Giovanni y Leporello llegan hasta el cementerio de Sevilla, hasta los pies de la estatua que cubre la tumba del Comendador al que Giovanni asesinó. La estatua de mármol cobra vida, se dirige hacia Don Giovanni, y le dice que debido a su comportamiento recibirá un terrible castigo. Leporello se aterroriza, pero Don Giovanni, no dejando su chulería ni un instante, desafiante, invita a la estatua, burlándose, a una cena que celebrará en su palacio. La estatua, acepta la invitación, y dice que allí estará.
Cuadro 4º: Palacio del Comendador
Don Ottavio le pide a Donna Anna que no retrase más su boda. Sin embargo, ella sigue demorando la ceremonia, le rechaza, y le dice que todavía no ha podido superar la muerte de su padre.
Cuadro 5º: En el comedor del palacio de Don Giovanni
Están preparando la cena para el banquete de esa noche. Don Giovanni está celebrando su regreso a Sevilla. Para demostrar su ausencia de miedo, coloca una silla y un plato para el invitado espectral. Pero de repente se apagan las luces, y aparece el Comendador muerto. La figura se acerca hasta Don Giovanni, le dice que su momento ha llegado, y le saca de escena, para llevarle hasta el infierno y que pague por sus crímenes. Y mientras el baja hacia el infierno todos a quienes hizo daño van subiendo observando como Don Giovanni se hunde.
Libreto
Lorenzo da Ponte se basó en el mito de Don Juan para la elaboración del libreto, sobre todo en El burlador de Sevilla, de Tirso de Molina, de 1630. Cuenta la leyenda que Giacomo Casanova estuvo presente en el estreno de la ópera en Praga, e incluso se llega a decir que intervino directamente en la redacción del libreto, ya que era amigo personal de da Ponte. Aunque gracias a esta obra Mozart consiguió un contrato en la corte de José II, el contenido no se limitaba estrictamente al mito. En realidad, había una carga social importante en toda la representación, siguiendo de alguna manera el libreto de su anterior ópera, Las bodas de Fígaro.
Desde el comienzo de la obra ya se ve esta tendencia, donde la primera aria es interpretada por un sirviente, Leporello, en donde habla de las desventajas de ser sirviente, de lo mal que se pasa, y de que a él le gustaría ser caballero, de contenido claramente subversivo. Además, el hecho de que la ópera no se iniciara con uno de los protagonistas principales, sino con un sirviente que se está quejando de su propia situación, fue algo ciertamente revolucionario. De alguna manera, se quiere interpretar como que la vida licenciosa y libertina de Don Juan, era en realidad la vida licenciosa de la aristocracia. En una de las arias de la fiesta, antes del final del primer acto, Don Giovanni y otros personajes, brindan al grito de Viva la libertà, Viva la libertad. Aunque es el personaje de Don Giovanni el que inició el brindis, apenas diez años antes del inicio de la Revolución francesa ver sobre un escenario semejante declaración de intenciones, debió de ser bastante ofensivo.
A diferencia de la tradición cristiana imperante en la época, el protagonista, Don Giovanni, no se arrepiente, sino que directamente es enviado a los infiernos. El final de la ópera, en su estreno en Praga, terminaba con un sexteto interpretado por los supervivientes a Don Giovanni, de carácter alegre y desenfadado y con connotaciones morales, que fue prohibido en su estreno en Viena, por considerarlo subversivo y de dudoso gusto.

La viuda alegre

La viuda alegre es una opereta escrita en 1905 por el compositor austro-húngaro Franz Lehár. El libreto fue escrito por Victor Léon y Leo Stein basados en la comedia L'attaché d'ambassade de Henri Meilhac. Fue estrenada en Viena el 28 de diciembre de 1905 y desde entonces es considerada una de las obras más importantes del género. Entre los pasajes musicales conocidos se encuentra la canción "Vilia" y el "Vals de la viuda alegre".
Personajes
• Mirko Zeta, el Barón (Bajo)
• Valencienne, esposa de Mirko Zeta (Soprano)
• Danilo Danilowitsch, el Conde (Tenor)
• Hanna Glawari, la viuda (Soprano)
• Camille de Rosillon (Tenor)
• N'jegus (Tenor)
Argumento
Acto 1
En la embajada de Pontevedre en París se está celebrando una fiesta ofrecida por el barón Mirko Zeta. La esposa de Zeta, Valencienne, está coqueteando con el joven Camille de Rosillon. Sin embargo, el barón no lo nota pues su única preocupación es que Hanna Glawari, quien acaba de heredar cincuenta millones de francos tras la muerte de su marido, no se case con un extranjero, pues la salida de tal fortuna de Pontevedre traería la ruina al empobrecido reino. Para evitarlo, envía a su ayudante N'jegus a traer al conde Danilo Danilowitsch quien se encuentra en Maxim´s. Mientras tanto, Camille escribe en el abanico de Valencienne "Te quiero" pero ésta contesta afirmando que es "una esposa respetable, una mujer honrada". Cuando salen, Zeta recibe a Hanna, quien se da plena cuenta del interés que tiene en su herencia y le asegura que no hay de qué preocuparse. Pronto llega Danilo quien se siente muy incómodo cuando se entera de la presencia de Hanna y se hace evidente que los dos estuvieron enamorados cuando él era un joven soldado y que su relación se interrumpió por la prohibición de su tío. El viejo amor revive pero Danilo jura que no se casará con Hanna por su fortuna, mientras ella promete no casarse mientras él no le diga que la ama. Zeta le dice a Danilo que es su deber salvar el reino casándose con Hanna pero este empieza a buscar candidatos que sean apropiados para la viuda. Se anuncia el próximo baile donde las damas escogen su pareja y varios hombres desean que Hanna sea la suya; sin embargo, esta prefiere a Danilo, quien se niega diciendo que no sabe bailar, pero después ofrece vender su puesto por diez mil francos que donará a la caridad. Tal cantidad espanta a los pretendientes, así que a solas con Hanna éste le ofrece bailar pero ahora es ella quien se niega y Danilo termina bailando solo.
Acto 2
En la tarde del día siguiente varios huéspedes están reunidos en el jardín de la mansión de Hanna. Ella interrumpe la música para cantar la balada de Vilja, una ninfa que se enamoró de un mortal. Las esperanzas de Danilo renacen cuando Zeta anuncia que la viuda traerá bailarinas de cabaret al estilo Maxim´s, al parecer Hanna está interesada en él. N'jegus le informa a Zeta que se ha enterado que Camille está cortejando a una mujer casada pero este no recela de su mujer. Luego, Zeta les pide a Danilo y N'jegus que se reúnan en la casa de verano a las ocho de la noche para una conferencia. Valencienne queda a solas con Camille, decidida a romper con él definitivamente, trata de persuadirlo para que le proponga matrimonio a Hanna. Camille pregunta por qué su romance debe durar tan poco y ella le dice que esa tarde es la última antes de que se separen y que la deben pasar en la casa de verano. A las ocho, Zeta se dirige hacia allá y echa un vistazo a través de la cerradura, donde cree ver a su esposa con Camille. N'jegus, que ha visto entrar a los dos amantes, saca a Velencienne por la puerta trasera y Hanna toma su lugar, para desespero de Danilo quien cree que está teniendo algo con Camille. Éste, para seguir con la farsa, repite sus juramentos de amor y Hanna, siguiendo la broma, anuncia su compromiso con Camille. Danilo finge que le es indiferente, pero luego lleno de ira se va rumbo a Maxim's para olvidar sus penas.
Acto 3
Más tarde la misma noche, la sala de la casa de Hanna se ha convertido en una réplica de Maxim's, incluyendo las bailarinas entre las que se cuenta Valencienne. Danilo recibe un telegrama donde se le informa la inminente ruina del país y le pide a Hanna que dejé a Camille. Ella acepta, para felicidad de Danilo. Zeta encuentra el abanico comprometedor y jura divorciarse de su esposa para casarse con Hanna y salvar a Pontevedre, pero esta le dice que perderá su fortuna si se vuelve a casar. Oyendo esto, Danilo confiesa su amor por ella y ella le hace saber que perderá su herencia pues está estipulado que pasará a manos de su nuevo marido. Valencienne recupera el abanico y le asegura su fidelidad a Zeta leyéndolo lo que había contestado a la declaración de Zeta: "soy una esposa respetable, una dama de honor", de esta manera todo acaba felizmente.

Die Fledermaus (El Murciélago)

Die Fledermaus (El murciélago) es una opereta cómica con música de Johann Strauss (hijo) sobre un libreto en alemán de Carl Haffner y Richard Genée. Se estrenó el 5 de abril de 1874 en el Theater an der Wien en Viena, Austria.
Fuentes literarias
Die Fledermaus se basa en una comedia alemana de Julius Roderich Benedix, llamada "Das Gefängnis" (La Prisión) que a su vez se basa en un voudeville, Le Réveillon de Henri Meilhac y Ludovic Halévy. Fue traducida al alemán por Carl Haffner como una obra de teatro producida en Viena, Le Réveillon (Un Banquete de Media Noche) pero causó problemas por sus características francesas que fueron resueltas al adaptarse como un libreto para Johann Strauss, quien trasladó Le Réveillon a una fiesta vienesa.
Personajes
• Rosalinda: Esposa de Eisenstein, bonita, joven mujer cansada de su marido por estar siempre mirando a otras mujeres.
• Gabriel von Eisenstein: Esposo de Rosalinda y amigo de Falke, un romántico coqueto que vive para hacer bromas. Cuando la ópera comienza él ha sido sentenciado a cinco días de prisión por una ofensa civil.
• Dr. Falke: Un hombre inteligente que ha sido humillado en el pasado por su amigo Eisenstein y ha decidido ponerse a mano.
• Alfredo: Un cantante de ópera y viejo admirador de Rosalinda, incurablemente romántico y egoísta.
• Adela: Sirvienta joven y bonita en la casa de los Eisenstein.
• Ida: Hermana de Adela y bailarina de ballet.
• Príncipe Orlofsky: Un Príncipe Ruso joven y rico que organiza las fiestas más extravagantes en Viena, pero que todo le aburre.
• Frank: Director de la prisión.
• Frosch: Carcelero borracho.
• Dr. Blind: Tartamudo e incompetente abogado de Eisenstein.
Argumento
Primer Acto
Casa de Eisenstein
Se escucha una serenata en la casa de Eisenstein (Täubchen, das entflattert ist... - Palomita, que te has escapado...) cantada por Alfredo, un ex novio de Rosalinda. Aparece Adela, sirvienta de Eisenstein y su esposa Rosalinda, quien ha recibdo una supuesta carta de su hermana Ida (que en realidad fue escrita por el Doctor Falke) en la cual la invita a una fiesta en la Villa del Príncipe Alexander Orlofsky, pero le pide que aparezca elegantemente vestida. Adela piensa en cómo salir esa noche; en ese momento aparece Rosalinda, intrigada por la voz de Alfredo. Adela le cuenta que su tía está muy enferma y que necesita ir a visitarla, pero Rosalinda es tajante: no puede prescindir de ella, ya que su marido debe comenzar su arresto por cinco días esa misma noche. Adela se lamenta de que la naturaleza la haya destinado a ser una simple sirvienta (Ach, warum schuf die Natur mich zur Kammerjungfer nur? - Ah, ¿por qué la naturaleza haría de mí una simple doncella?) y sale sollozando.
Mientras Rosalinda reflexiona sobre el hecho de que Alfredo haya vuelto, aparece éste en la puerta. Rosalinda le pide que se vaya, ya que su marido puede aparecer en cualquier momento. Alfredo acepta, pero sólo con la condición de que jure que él podrá volver. Rosalinda acepta y Alfredo se marcha.
Rosalinda se pregunta qué hacer. En ese instante entran Gabriel y el Dr. Blind discutiendo (Nein, mit solchen Advokaten ist verkauft man und verraten, da verliert man die Geduld! - ¡No, con estos abogados se ve uno vendido y traicionado, y uno pierde la paciencia!). Ambos se insultan y Rosalinda le pide a Blind que se marche porque pueden armar un escándalo. Rosalinda trata de consolar a Gabriel, y mientras lo hace se entera de que Blind ha conseguido que a Eisenstein le suban la condena de cinco a ocho días.
Eisenstein pide a Adela que ordene la más suculenta cena al "León Dorado" y que saque sus más viejas vestimentas para presentarse en la cárcel. Entra Falke, su amigo, quien le hace algunas bromas por lo que le ha sucedido. Rosalinda sale. Ya solos, Falke le revela a Gabriel que lo viene a invitar a un banquete en la villa Orlofsky, donde habrá bellas mujeres (Kommt mit mir zum Souper, es ist ganz in der Näh'! - ¡Ven conmigo al banquete, es muy cerca de aquí!). Gabriel duda en ir, pero Falke lo convence diciéndole que le hará bien a su salud y que podrá iniciar su arresto el día siguiente por la mañana. Además nadie lo reconocerá, pues lo presentará como un extranjero, el Marqués Renard. Al fin tentado, Gabriel y Falke bailan animadamente, imaginando lo bien que lo pasarán (Ein Souper uns heute winkt, wie noch gar keins dagewesen, hübsche Mädchen, auserlesen! zwanglos dort man lacht un singt! - ¡Hoy nos espera un banquete como jamás nadie disfrutó, con bellas y escogidas jovencitas! ¡Libres de todo para reír y cantar!).
Rosalinda regresa con las viejas ropas de Eisenstein, pero Falke le reprocha que en la cárcel es muy posible que se encuentre con gente de alto nivel y que el mismo director de la prisión lo va a recibir. Falke se despide y Gabriel sube a cambiarse de ropa. Entra Adela con la cena enviada por el León Dorado. Rosalinda está expectante ante el regreso de Alfredo: lo recibirá, pero sólo para hacer que se vaya. Sin embargo debe hacer que Adela desaparezca, por lo que le da permiso para salir.
Gabriel reaparece elegantemente vestido, y se dispone a despedirse de Rosalinda. Ésta lo retiene, lamentándose, ya que no podrá soportar su ausencia y lo recordará a cada instante (So muß allein ich bleiben acht Tage ohne dich! - ¡Entonces debo quedarme sola ocho días sin ti!), pero les queda un dulce consuelo: se volverán a ver. Eisenstein sale bailando, seguido por Adela.
Vuelve a aparecer Alfredo, quien viendo que Eisenstein se ha ido, toma su lugar y se viste con su bata. Rosalinda le suplica que se marche, pero Alfredo la invita a beber y a cantar (Trinke, Liebchen, trinke schnell trinken macht die Augen hell! - ¡Bebe cariño, bebe aprisa, la bebida hace a los ojos brillar!).
Mientras Rosalinda cae bajo los efectos del vino y del canto de Alfredo, escucha voces en la puerta. Es Frank, el director de la prisión, quien le pide a Rosalinda que no se alarme, pues sólo viene a llevar personalmente a su esposo hasta su retiro. Alfredo continúa cantando y Rosalinda le ruega que guarde silencio pues no están solos. Alfredo invita a Frank a brindar y tras esto, Frank le solicita que lo acompañe. Alfredo se niega porque él no es el señor de Eisenstein. Frank cree que le toman el pelo y Rosalinda le dice a Alfredo que tendrá que hacerse pasar por su esposo.
Rosalinda le hace notar a Frank que con su duda que la ofende: en vestimentas tan íntimas y a tan altas horas de la noche, sólo con su esposo podría estar. (Mein Herr, was dächten Sie von mir saß ich mit einem Fremden hier? - Señor mío, ¿qué pensaríais de mí, si yo estuviese con un extraño aquí?). Frank se disculpa y les pide que se den el beso de despedida. Si debe reemplazar a un marido, también puede besar en su lugar. Frank apura a Alfredo, ya que está invitado a una fiesta, y lo invita a ser su huésped en la cárcel (Mein schönes, großes Vogelhaus, es ist ganz nahe hier. Viel' Vögel flattern ein und aus, un finden frei Quartier... - Mi bella y amplia jaula está cerca de aquí. Muchas aves van y vienen, y encuentran alojamiento gratuito). Alfredo desea despedirse de nuevo de Rosalinda, pero Frank los separa y se lo lleva. No obstante, Alfredo escapa varias veces de manos de Frank hasta que cae el telón.
Segundo Acto
La Villa Orlofsky
Los invitados al banquete del príncipe Orlofsky esperan la llegada del anfitrión, comentando lo maravilloso que es el estar allí ante tanto esplendor (Ein Souper heut' uns winkt, wie noch keins gar dagewesen! - ¡Hoy nos aguarda una cena,como nunca se ha visto!). Entretanto llega Adela elegantemente vestida con uno de los trajes de noche que le ha "pedido secretamente prestado" a Rosalinda, y se apresura en saludar a su hermana Ida. Ésta se sorprende de ver a Adela en aquel lugar y le pregunta quién la ha invitado. Adela le dice que ella misma fue; Ida le asegura que alguien le hizo alguna broma, pero ya que está allí, la presentará como una nueva artista, la señorita Olga.
Luego aparece el Príncipe Orlofsky acompañado por Falke. Orlofsky se lamenta de que ya nada lo divierte, todo lo aburre. Falke le promete que lo hará reír de buena gana con una pequeña comedia que ha preparado y que titula "La Venganza del Murciélago". Falke le señala a Adela, uno de los personajes de la pieza. Ida la presenta al príncipe, quien adora a las artistas y les da su cartera para que vayan a jugar su dinero.
LLega Eisenstein, quien está expectante por ver a las bellas jovencitas y con poco interés saluda al príncipe. A Falke se le ocurre hacer venir a Rosalinda, por lo que escribe una nota y se la da aun sirviente. Orlofsky invita a Eisenstein a beber y le informa de sus especiales características nacionales (Ich lade gern mir Gäste ein, man lebt bei mir recht fein... - Yo agasajo gustoso a mis invitados,conmigo se goza de la vida...). Orlofsky le asevera a Eisenstein que Falke le ha prometido reírse de él, por lo que Gabriel queda muy sorprendido.
Vuelven a entrar Adela e Ida, pues han perdido todo el contenido de la cartera de Orlofsky. Eisenstein reconoce a Adela y viceversa. Falke los presenta y Eisenstein le pregunta si siempre ha sido la señorita Olga, pues tiene un parecido con su sirvienta. Adela se ofende y Orlofsky llama a los invitados para que vean la confusión que ha armado Eisenstein. Los invitados hacen notar lo grosero que fue "el Marqués" al confundirla con su sirvienta y Adela le pide más perspicacia al contemplarla, ya que su figura ni sus ademanes jamás los encontraría en una criada. Su equivocación sólo da cuenta de que no puede sacar a su sirvienta de su mente y la ve en todas partes (Mein Herr Marquis, ein Mann wie Sie sollt' besser das verstehen! - Querido señor marqués, ¡un hombre como vos debería tener más perspicacia!). Eisenstein se disculpa y Adela lo perdona sólo con la condición de no volverla a confundir con su sirvienta.
Ahora llega Frank, pero presentado como el "Caballero Chargrin", otro de los presonajes de la comedia de Falke. Éste lo presenta con Eisenstein y comienzan a hablar en francés hasta que Eisenstein le pide a Falke que haga que cese de hablar. Falke les pide que hablen en alemán, pues así conversarán con más soltura. Las mujeres desean cenar, pero Falke les solicita paciencia, pues ha invitado a una condesa húngara (Rosalinda) que vendrá enmascarada. En la villa Orlofsky eso se respeta. Los invitados optan por dar un paseo por el jardín.
Eisenstein aún continúa mirando a Adela y saca un reloj de repetición que muestra a Adela, quien queda maravillada. En eso llega Rosalinda, vestida con un traje de noche y una máscara negra. Falke se apresura en recibirla y le muestra a su marido con Adela, lo que irrita a Rosalinda. Eisenstein ve a Rosalinda y queda encantado. Se separa de Fran y Falke, y se dirgige hacia la Condesa, sacando su reloj. Rosalinda le sigue el juego y aparenta quedar maravillada; si consigue quitarle el reloj, esa sería la prueba del delito.
Eisenstein le pide que se quite la máscara, pero Rosalinda le dice que sólo lo hará al día siguiente. Eisenstein trata de engatuzarla, Rosalinda se resiste (Dieser Anstand so manierlich, diese Taille fein und zierlich.../Statt zu schmachten im Arreste, amüsiert er sich auf's Beste... - Esa apostura tan distinguida, ese talle fino y elegante.../En lugar de consumirse en la cárcel, se divierte todo lo que puede...) . Eisenstein hace sonar el reloj y el corazón de Rosalinda late con más fuerza. Ella le pregunta a Eisenstein si sus latidos irán acordes con el tic-tac de su reloj. Eisenstein le sugiere contarlos; él contará los tic-tac y Rosalinda sus latidos, hasta que ésta pide cambio. Eisenstein le da el reloj y cuentan. Gabriel intenta recuperar su reloj, pero Rosalinda no se lo permite.
Aparecen nuevamente los invitados, y las mujeres apuestan a que la condesa en verdad no es húngara, lo que Rosalinda desmiente cantando una czarda (Klänge der Heimat, ihr weckt mir das Sehnen... - Sones de mi país, en mí despertáis la nostalgia...). Los invitados piden a Falke que les cuente la historia de "El Murciélago". Eisenstein escucha y él mismo cuenta la historia: tres años antes, ambos asistieron a un baile de máscaras, Eisenstein vestido de mariposa y Falke de murciélago. Gabriel hizo que Falke bebiera más de la cuenta y lo dejó bajo un árbol durmiendo. Falke debió regresar a la ciudad en pleno día vestido de Murciélago, siendo escoltado por una mucheumbre de pilluelos. Desde ese día Falke era conocido como el "Doctor Murciélago".
Orlofsky pide a los invitados ir a la mesa y ofrece un brindis por el Champagne, rey de todos los vinos (Im Feuerstrom der Reben... - En la hoguera de la vid...). Viendo que todos están en pareja y que "muchos corazones se abrasan de amor", ofrece que todos sean una gran cofradía de hermanos y hermanas (Brüderlein, Brüderlein und Schwesterlein... - Hermanitos, hermanitos y hermanitas...).
Luego de esto aparecen un ballet español, uno ruso, una polca bohemia y otro ballet húngaro. Tras el ballet todos bailan un vals, mientras Eisenstein y Falke se tambalean. Frank le dice a Eisenstein que su reloj anda mal, que vea cómo anda el suyo. Eisenstein recuerda que Rosalinda se lo quitó, y se lo pide, pero ésta se niega a entregárselo. Gabriel le pide que por lo menos se quite la máscara; Rosalinda alega tener un grano en la nariz, pero Eisenstein no le teme y sale persiguiéndola en medio de los danzantes, perdiéndose de vista. Suenan seis campanadas. Eisenstein y Frank exigen sus abrigos y sombreros: Frank debe volver a casa (la cárcel) y Eisenstein debe comenzar su arresto. Eisenstein y Frank, aún tambaleándose, salen cogidos del brazo y rodeados por los danzantes mientras cae el telón.
Tercer Acto
Despacho de Frank, en la cárcel
Amanece en la cárcel. Frosch, el carcelero hace su entrada con un gran manojo de llaves en el cinto, una linterna y bastante borracho. Alfredo canta desde su celda el "Täubchen, holdes Täubchen mein...". Frosch lo hace callar, pues está prohibido en el reglamento interno, según él.
Mientras Frosch sale, por la izquierda entra Frank tratando inútilmente de mantener el equilibrio. Mientras se quita el abrigo se mece bajo los compases del vals y cree estar en la fiesta. Luego se sienta, prepara un poco de té y se dispone a leer el periódico, pero se queda dormido.
Vuelve a entrar Frosch, quien al ver que el director está muy concentrado en su lectura, le grita que viene a darle su informe. Frank despierta sobresaltado y le dice que se acerque más. Frosch no puede ya que se tamabalea sin cesar y Frank está muy mareado. Finalmente Frosch le comunica que el señor von Eisenstein ha pedido un abogado y que ha llamado a un tal Dr. Blind.
Llaman a la puerta. Frosch mira por la ventana y ve a dos damas, que dicen ser Olga e Ida y que desean hablar con el caballero Chargrin. Frank queda sorprendido y le dice a Frosch que las deje pasar y que se retire. Adela viene a que Frank la ayude a prepararse para ingresar en el teatro, pues no es artista, sino criada en casa de los Eisenstein. Frank se indigna pues le ha besado la mano, pero Adela le recuerda que en la boca también. Frank le pregunta si al menos tiene talento, lo que Adela le demuestra actuando como una ingenua aldeana, una reina y una dama parisina (Spiel ich die Unschuld vom Lande, natürlich im kurzen Gewande... - Haciendo el papel de ingenua aldeana, con faldita corta naturalmente...). Frank queda maravillado ante tanta desenvoltura por parte de una sirvienta.
Llaman nuevamente a la puerta. Por la ventana, Frank ve a Eisenstein y pide a Frosch que lleve a ambas mujeres a la celda 13, para que el "Marqués" no las vea. Eisenstein entra y se sorprende de ver a Frank allí; piensa que lo han encerrado por algún disturbio público. Frank le comunica que no es ningún Caballero Chargrin, sino el Director de la Cárcel. Eisenstein se ríe a carcajadas creyendo que es una broma, pero Frank le demuestra la verdad haciendo que Frosch lo espose y se lo lleve.
Comprobado esto, Eisenstein le dice que él tampoco es Marqués sino un nuevo huésped para su cárcel. Ahora es Frank quien se ríe, pues el Señor von Eisenstein fue llevado por él personalmente desde su casa hasta allí. Gabriel queda intrigado por saber quién es el que ocupó su lugar. Llaman a la puerta de nuevo, esta vez es otra dama completamente velada que Frosch llevó al locutorio. Frank se disculpa y va a ver quién es. Frosch reaparece ahora junto al Dr. Blind y le dice a éste que espere pues va por Eisenstein. Cuando Frosch sale, Blind le pregunta a Eisenstein qué es lo que pasa, si él está allí y no en la celda.
Aprovechando que Blind apareció, Eisenstein idea vestirse con la ropa y la peluca de Blind para poder interrogar al supuesto Eisenstein. Ambos salen. Frosch vuelve a entrar con Alfredo, pero como Blind no está, se retira. Entra Rosalinda y le dice Alfredo que debe salir inmediatamente de allí. Alfredo la despreocupa pues para eso hizo llamar al Dr. Blind. Eisenstein aparece vestido cómo él, y con la firme intención de saber si ocurrió algo entre ellos, a tal punto que las preguntas incomodan a Alfredo y a Rosalinda (Ich stehe voll Zagen, Was wird er mich fragen? /Um Rat ihn zu fragen, Muss alles ich sagen.../Pack' ich ihn beim Kragen, So wird er nichts sagen. - Me siento intranquila, ¿qué me preguntará?/En respuesta a sus preguntas, debo decirle todo.../Si le cogiera del cuello, entonces no diría nada.). Tras contarle todo y haberle dicho que pretenden darle una lección a Eisenstein, éste se enfada aún más y revela su identidad, ante el asombro de Rosalinda y Alfredo. Eisenstein clama venganza, lo mismo hace Rosalinda. Los dos se engañaron, Rosalinda con Alfredo y Gabriel con la "Condesa".
Rosalinda saca el reloj que le quitó a Eisenstein y éste queda estupefacto por lo tonto que fue. Alfredo le devuelve su bata a Eisenstein y le exige a Eisenstein que vaya a la celda 12 pues aún le quedan siete días de condena. Adela e Ida se arrancan de su celda y entonces aparecen todos los invitados a la fiesta, quienes piden a Falke que deje en paz a su víctima (O Fledermaus, o Fledermaus, laß endlich jetzt dein Opfer aus! - ¡Oh murciélago, oh murciélago, deja ya en paz a tu víctima!. Eisenstein no entiende nada, y por ello Falke le explica que todos sus quebraderos de cabeza son producto de una broma suya, en la que todos participaron. Adela le pregunta a Frank que va a ser de ella, y éste le responde que como un padre y un amigo la preparará para el teatro; pero el Príncipe Orlofsky no permitirá que tal talento se pierda y será su mecenas.
Eisenstein pide a Rosalinda que lo perdone, pues toda la culpa ha sido del champagne. Rosalinda lo disculpa, pues el champagne le ha demostrado a Gabriel la fidelidad de su esposa y lo ha hecho arrepentirse. De este modo, la opereta finaliza alegremente.

viernes, 1 de octubre de 2010

Lucia di Lammermoor

Lucia di Lammermoor es una ópera en tres actos con música de Gaetano Donizetti y libreto de Salvatore Cammarano, basado en la novela The Bride of Lammermoor de Sir Walter Scott. Fue estrenada en Nápoles el 26 de septiembre de 1835.
Acto I
Escena primera: en los jardines del castillo de Ravenswood
Normanno, capitán de la guardia del castillo, acompañado por otros sirvientes, busca a un intruso. El capitán le cuenta luego a Enrico que sospecha que el intruso es Edgardo, y que viene al castillo para encontrarse con Lucia. Cuando se descubre que la sospecha de Normanno era cierta, Enrico confirma el odio que siente por la familia de Edgardo y su determinación por terminar la relación entre él y su hermana.
Escena segunda: una fuente en la entrada del parque, vecino al castillo.
Lucia espera a Edgardo. En su famosa aria, Regnava nel silenzio,7 Lucia le cuenta a su sirvienta, Alisa, que ha visto el fantasma de una niña asesinada en ese mismo lugar por un ancestro de los Ravenswood celoso. Alisa ve en esa aparición un mal presagio y advierte a Lucia que debe desistir de su amor. Entra Edgardo y explica que por razones políticas debe partir inmediatamente a Francia. Él confía en hacer las paces con Enrico y casarse con Lucia, pero ante las dudas de ella de que su hermano acepte esto, ambos se comprometen y se intercambian anillos como símbolo de su voto.
Acto II
Escena primera: las habitaciones de Lord Ashton, en el castillo de Ravenswood.
Avanzan los preparativos para la inminente boda de Lucia y Arturo, y Enrico está preocupado por la decisión que pueda tomar Lucia a último momento. Para disipar sus dudas, le muestra una supuesta carta escrita por Edgardo que prueba que la ha olvidado y que tiene un nuevo amor. Enrico deja a Lucia en manos de Raimondo, su capellán y tutor, quien la intenta convencer de que renuncie a su compromiso con Edgardo por el bien de su familia, y de que se case con Arturo.
Escena segunda: una salón en el castillo
El novio se presenta. Lucia actúa extrañamente, pero Enrico intenta convencer a los demás de que se debe a la muerte de su madre. Arturo firma el contrato nupcial, y Lucia hace lo mismo pero reticente. Edgardo aparece repentinamente y amenaza a los presentes. Raimondo evita un enfrentamiento, y le muestra la firma de Lucia en el contrato dando al lugar al famoso sexteto de la ópera, clásico de la literatura lírica Edgardo, indignado, la maldice y la fuerza a devolver los anillos de su compromiso, antes de lanzarlo al suelo y ser obligado a abandonar el castillo.
Acto III
Escena primera: la torre Wolf's Crag
Enrico visita a Edgardo para retarlo a un duelo. Le menciona que Lucia ya está disfrutando la noche de bodas. Edgardo acepta el reto de pelear contra Enrico más tarde en el cementerio de los Ravenswood, cerca de la torre.
Escena segunda: un salón en el castillo
Raimondo interrumpe las celebraciones de la boda para comentar a los invitados que Lucia se ha vuelto loca y ha matado a su esposo. Lucia aparece en la célebre Escena de la locura en cuya primer aria Il dolce suono se imagina con Edgardo a punto de casarse. Enrico aparece y al principio amenaza a Lucia pero luego se calma cuando se da cuenta de la locura de su hermana ("escena de la locura"). Lucia sufre un colapso.
Escena tercera: el cementerio de la familia Ravenswood
Edgardo se convence de dejarse matar por Enrico. Se entera de que Lucia se está muriendo, minutos después, Raimondo le da la noticia que Lucia había muerto. Edgardo se apuñala esperando unirse con Lucia en el cielo.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Don Carlos

Don Carlos es una opera de cinco actos compuesta por Giuseppe Verdi en francés, libreto de Camille du Locle y Joseph Méry , basado en el juego dramático Don Carlos, Infante von Spanien ("Don Carlos, Infante de España ") de Friedrich Schiller . La historia se basa en los conflictos en la vida de Carlos, Príncipe de Asturias (1545-1568) después de que su prometida Isabel de Valois se casó con su padre Felipe II de España como parte del tratado de paz de poner fin a la Guerra italiana de 1551-1559 entre las Casas de Habsburgo y Valois . Durante los siguientes veinte años, los cortes y adiciones se hicieron a la ópera, dando lugar a una serie de versiones está disponible para los directores y conductores. Ninguna otra ópera de Verdi existe en tantas versiones. En su larga duración (incluyendo el ballet y los recortes efectuados antes de la primera actuación), que contiene cerca de cuatro horas de música, y es la más larga la ópera de Verdi.

Una traducción de Don Carlos al italiano estaba en preparación por Achille de Lauzières ya en el otoño de 1866, y Verdi insistió en que la ópera, todavía se conoce como Don Carlos, se dará en el acto misma versión de cinco más en el ballet de París . Opera Esta traducción al italiano, con algunos cortes y alteraciones, fue presentado por primera vez en el Royal Opera House italiano, el Covent Garden en Londres (ahora la Royal Opera House ) el 4 de junio y recibió su premier italiano, sin cortes, en el Teatro Comunale di Bolonia el 27 de octubre de ese año.

Una traducción al italiano de este texto en lengua francesa revisada, la reutilización de gran parte de la original de 1866 por la traducción de Lauzières, fue hecha por Angelo Zanardini . El de La Scala , de Milán estreno, de la revisión, ahora re-titulado Don Carlo, se llevó a cabo el 10 de enero de 1884.
A pesar de Verdi había aceptado la necesidad de eliminar el primer acto, parece que cambió de opinión y permitió una actuación el 29 de diciembre de 1886 en Módena , que presentó el Fontainebleau "''primer acto junto con el 4-acto versión revisada. Esta versión fue publicada por Ricordi como "una nueva edición en cinco actos sin ballet".
Argumento
Este resumen se basa en la versión original en cinco actos compuesta en París y terminada en 1866.
Acto 1
El bosque de Fontainebleau , Francia en el invierno
Un preludio y coro de leñadores y sus esposas se escucha. Se quejan de su vida difícil, agravada por la guerra con España. Elisabeth, la hija del rey de Francia, llega con su séquito. Ella asegura a las personas que su inminente matrimonio con Don Carlos, hijo del rey de España, llevar la guerra a su fin, y sale
Carlos, saliendo de su escondite, se ha visto Elisabeth y enamorado de ella (Aria: "Je l'ai vue" / "Io la vidi"). Cuando ella vuelve a aparecer, en un principio se hace pasar por un miembro del Conde de la delegación de Lerma, pero luego revela su identidad y sus sentimientos, que se intercambia (Dúo: "Quels De transporta poignants et doux" / "amor Di quale, di quanto ardor "). Un cañonazo significa que la paz ha sido declarada entre España y Francia, y Thibault Elisabeth informa que su mano ha de ser reclamado por Carlos, pero no por su padre, Felipe II. Lerma y sus seguidores lo confirman, y Elisabeth se siente obligado a aceptar, con el fin de consolidar la paz. Ella sale para España, dejando a Carlos devastada.
Acto 2
Escena 1: El monasterio de Saint-Just (San Jerónimo de Yuste ) en España
Los monjes rezan por el alma del emperador Carlos V (Carlos Quinto "). Su nieto don Carlos entra, angustiada que la mujer que ama está ahora casada con su padre.

Un monje se asemeja a la ex emperador le ofrece consuelo final de la paz a través de Dios. Rodriguez Carlos, el amigo, el marqués de Posa, acaba de llegar de la tierra oprimidos de Flandes (Aria: "j'étais en Flandres")
Él pide la ayuda del Infante, en nombre de las personas que sufren allí. Carlos revela que ama a su madrastra. Posa le anima a salir de España e ir a Flandes. Los dos hombres juran amistad eterna (Dúo: "Dieu dans tu semas nep Ames" / "Dio, che nell'alma infondere"). El rey Felipe y su nueva esposa, con sus asistentes, entrar a rendir homenaje en la tumba de Carlos V, mientras que don Carlos se lamenta de su amor perdido.
Escena 2: Un jardín cerca de Saint-Just
Princesa Eboli canta la canción de velo ("Au Palais des fées" / "Nel Giardin del bello") acerca de un rey moro y una belleza seductora velada que resultó ser su esposa descuidada. Elisabeth entra. Posa entrega una carta de Francia (y en secreto una nota de don Carlos). En su insistencia (Aria: "L'Infant Carlos, espérance notre" / "Carlo ch'è Sol il nostro amore"), Elisabeth está de acuerdo para ver el Infante solo. agitación Eboli avisos Don Carlos "y deduce que, Eboli, es el que ama a Don Carlos.
Cuando están solos, Don Carlos le dice a Isabel que es miserable, y le pide que solicite a Felipe que le enviara a Flandes. Ella está de acuerdo rápidamente, provocando Carlos para renovar sus declaraciones de amor, que ella rechaza piadosamente. Don Carlos sale en un frenesí, gritando que él debe estar bajo una maldición. El Rey entra y se enoja porque la Reina está solo y sin vigilancia. Ordena a su dama de honor, la condesa de Aremberg, para volver a Francia, lo que llevó a Elizabeth a cantar un adiós triste-aria. (Aria: "¡Oh compagne ma chère" / "pianger no, Compagna mia"). El rey se acerca Posa, cuyo carácter y el activismo le ha impresionado favorablemente. Posa pide al Rey que deje de oprimir a la gente de Flandes. El Rey llama a petición idealista Posa es realista, y le advierte que el Gran Inquisidor le está mirando.
Acto 3
Escena 1: Una tarde en el jardín de la Reina en Madrid
Elisabeth está cansado y quiere concentrarse en la coronación del día siguiente del Rey. Para evitar el divertimento planeado para la noche, que los intercambios con las máscaras de Eboli, suponiendo que lo que su ausencia no se notará, y las hojas

Don Carlos entra. Ha recibido una nota sugiriendo una cita en los jardines, lo que él piensa que es de Elisabeth, pero que es en realidad de Eboli, a quien por error le declara su amor. El encubierta Eboli se da cuenta de que él piensa que ella es la reina, y Carlos se horroriza que ahora sabe su secreto. Cuando entra en Posa, que amenaza con decirle al Rey que Elisabeth y Carlos son amantes. Carlos evita Posa de apuñalar a ella, y ella sale en un ataque de venganza. Posa le dice a Carlos encomendar a él todos los documentos sensibles político que pueda tener, y, cuando Carlos está de acuerdo, reafirman su amistad.
Escena 2: En frente de la Catedral de Valladolid
Se está preparando un " Auto de fe ", el desfile público y quema de herejes condenados. Mientras que la gente celebra, los monjes arrastre el condenado a la pila de leña. La comitiva real se indica, y el Rey se refiere a la población, pero don Carlos adelanta seis diputados flamencos, que se declaran con el rey de la libertad de su país. El pueblo y el tribunal son simpáticos, pero el Rey, con el apoyo de los monjes, las órdenes de detención de los diputados. Carlos saca su espada contra el Rey. El Rey pide ayuda, pero los guardias no atacará a Don Carlos. Posa en los pasos, y convence a Carlos a entregar su espada. El rey promueve Posa a Duke, el montón de leña se disparó, y, cuando las llamas comienzan a subir, una voz celestial se puede escuchar la promesa de la paz a las almas condenadas.
Acto 4
Escena 1: El origen de Felipe, rey de estudio en Madrid
Solo, el Rey, en un ensueño, se lamenta de que Elisabeth nunca lo ha querido, que su posición significa que tiene que estar siempre alerta, y que sólo va a dormir bien cuando está en su tumba en el Escorial (Aria: "Elle ne pas m'aime "/" Ella giammai m'amò "). El ciego, de noventa años de edad, Gran Inquisidor se anuncia. El Rey le pregunta si la Iglesia se opondrá a su puesta a su propio hijo a la muerte, y el inquisidor responde que el Rey estará en buena compañía: Dios sacrificó a su propio hijo. A cambio, las demandas Inquisidor que el rey ha muerto Posa. El rey se niega a matar a su amigo, a quien admira y le gusta, pero el inquisidor recuerda al rey que la Inquisición puede acabar con cualquier rey, sino que ha destruido a otros antes de reyes. El Rey admite que no tiene poder para salvar a su amigo y le pide el Gran Inquisidor de olvidarse de toda la discusión. El Inqusitor Gran responde: "Ya veremos", y se va. Elisabeth entra, alarmado por la aparente robo de su cofre de joyas, pero el Rey lo produce y señala el retrato de don Carlos que contiene, y la acusa de adulterio. Ella protesta su inocencia, y, cuando el Rey le amenaza, se desmaya. Él llama para pedir ayuda. Eboli y Posa aparece, y un cuarteto ("Maudit soit le soupçon Infame" / "¡Ah, sii maledetto, sospetto fatale") se desarrolla. El rey se da cuenta de que ha perjudicado a su esposa. Posa resuelve para salvar Carlos, a pesar de que puede significar su propia muerte. Eboli siente remordimientos por traicionar a Isabel, esta última, la recuperación, expresa su desesperación.
Las dos mujeres se quedan juntos. Un dúo, "J'ai tout compris", fue cortado antes del estreno. Eboli confiesa que no sólo se robaron el ataúd, porque le gustaba Carlos y él la rechazó, pero, peor aún, también ha sido la amante del rey. Isabel le dice que debe ir al exilio o entrar en un convento, y sale. Eboli, solo, maldice el orgullo fatal que su belleza se ha concedido a ella, elige el convento en el exilio, y decide tratar de salvar a Carlos de la Inquisición (aria: "O don fatal" / "O don fatale").
Escena 2: Una prisión
Don Carlos ha sido encarcelado. Posa llega a decirle que se guardará, pero que él mismo tendrá que morir, incriminado por los documentos políticamente sensibles que Carlos le había confiado (Aria, parte 1: "C'est lun jour supremo" / "Por mí giunto è il di supremo "). Una oscura figura Posa dispara en el pecho. Como él muere, Posa dice Carlos que Elisabeth se reunirá con él en Saint-Just al día siguiente, y dice que está contento de morir si su amigo puede ahorrar Flandes y gobernar sobre un feliz España (Aria, parte 2: "Ah, Meurs je, l'âme Joyeuse "/" Io Morro, ma lieto en el núcleo "). Después de su muerte, Felipe entra, ofreciendo su libertad hijo. Carlos lo rechaza por haber asesinado a Posa. El Rey ve que Posa ha sido asesinado, y grita en su dolor.
Campanas, y Elisabeth, Eboli y el Gran Inquisidor llegar, mientras una multitud exige la liberación de Carlos y amenaza al rey. En la confusión, se escapa con Carlos Eboli. La gente es lo suficientemente valiente como para amenazar al rey, pero están aterrorizados por el Gran Inquisidor, y al instante obedecer sus órdenes enojado a calmarse y el arco del rey.
Acto 5
El monasterio de luna de Saint-Just
Elisabeth se arrodilla ante la tumba de Carlos V. Ella se ha comprometido a ayudar a don Carlos en su camino a cumplir su destino en Flandes, pero ella sólo anhela la muerte (Aria: "Toi qui SUS le néant" / "Tu che le vanità" ). Carlos aparece y dar un último adiós, prometiendo volver a reunirse en el Cielo (Dúo: "Au revoir, dans un monde où des la meilleure est vie" / "Ma Lassu ci vedremo Migliore en el mondo de las Naciones Unidas").
Felipe y el Gran Inquisidor entre: el Rey declara que habrá un doble sacrificio, y el inquisidor confirma que la Inquisición cumplirá con su deber. Un ensayo breve resumen a continuación.
Carlos, pidiendo a Dios, saca su espada para defenderse contra los guardias del Inquisidor, cuando de repente, el monje se desprende de la tumba de Carlos V. Carlos agarra por el hombro, y proclama en voz alta que la turbulencia del mundo persiste incluso en el Iglesia, no podemos descansar, excepto en el Cielo. Felipe y el Inquisidor reconocer la voz del monje como el del padre del Rey, el ex-emperador Carlos V (Carlos Quinto ") a sí mismo. Todo el mundo grita en shock y el terror, y el Monje / ex-emperador Carlos arrastra con fuerza a la tumba y se cierra la salida.

Las bodas de Fígaro

Le nozze di Figaro (commedia per musica in quattro atti o dramma giocoso) (Las bodas de Fígaro, en español) es una ópera bufa (drama jocoso) en cuatro actos compuesta por Wolfgang Amadeus Mozart sobre un libreto de Lorenzo da Ponte, basado en la pieza de Pierre Augustin Caron de Beaumarchais, Le mariage de Figaro. Fue compuesta entre 1785 y 1786 y estrenada en Viena el 1 de mayo de 1786 bajo la dirección del mismo compositor.
Escrita en italiano, es una de las óperas más importantes de la historia de la música, siendo considerada como una de las mejores creaciones de Mozart. A pesar de recibir muchas críticas en su época, logró grandes éxitos en sus representaciones.
La trama se desarrolla en Sevilla (España).
Argumento
Lugar y época: En el palacio del Conde y la Condesa Almaviva, en las cercanías de Sevilla, España, a fines del siglo XVIII.
Acto I
Susanna y Fígaro están preparando su boda (Duettino: Cinque, dieci...), y él arregla la habitación que el conde les ha regalado para su comodidad (Duettino con recitativo: Se a caso madama la notte ti chiama), pero ella no acepta: el Conde quiere tomar a Susanna antes que su esposo volviendo a un derecho que él mismo abolió, y se lo ha hecho saber por medio del maestro de música, Basilio. Así se inicia la acción: Fígaro decide ponerse en guardia contra el Conde (Cavatina: Se vuol ballare), de quien fuera cómplice para conquistar a Rosina, ahora Condesa. Mientras tanto Marcellina, el ama de llaves del palacio, y Don Bartolo, el doctor en leyes, planean casar a la dama con Fígaro, en cumplimiento a un contrato hecho tiempo atrás. Él la ayudará en venganza por su Rosinna perdida (Aria: La vendetta). Luego ambos enfrentan a Susanna, saliendo Marcellina herida en su orgullo: la edad (Duetto: Via resti servita). Aparece luego el paje Cherubino, quien está huyendo del Conde quien quiere castigarlo por haber hallado al paje con una de las vasallas favoritas del Conde, Barbarina, y cuenta a Susanna su confusión amorosa (Aria: Non so più cosa son). Entra el Conde, tratando de conquistar a Susanna, y luego Don Basilio, el maestro de música, quien enreda la situación al revelar que el Paje mira a la Condesa en una forma especial. El conde que estaba escondido sale enfurecido, y decide desterrar a Cherubino (Trío: Cosa sento!). El Conde explica lo de Barbarina y el paje, y al mostrar cómo lo encontró, lo descubre ahora escondido en la poltrona de Susanna. Van a avisar a Fígaro, pero Susanna amenaza con mostrar la moneda de oro que el conde le dio en su oferta amorosa. Entra Fígaro con los jóvenes del pueblo a pedir permiso para su boda (Coro: Giovani liete), el conde posterga la boda de mala manera, y anuncia que enviará al Paje a la armada, y le dice que abrace a "su Susanna" por última vez, Fígaro lo detiene y lo tortura anunciando la vida que llevará en el ejército (Aria: Non più andrai).
Acto II
La Condesa lamenta las infidelidades de su esposo, Porgi, amor, qualche ristoro (Dame, amor, algún remedio). Llegan Susanna, su doncella, y Fígaro, que le dice que le ha mandado al Conde una carta anónima en la que le hace creer que ha concertado otro hombre. Sale Fígaro, y entra en ese momento Cherubino, que canta a la Condesa su amor, Voi che sapete che cosa è amor (Vos que sabéis qué es el amor). La Condesa y Susanna le disfrazan de mujer, y citan al Conde a una entrevista con Susanna, a la que en realidad asistirá Cherubino. En ese momento, aparece el Conde, y Cherubino se tiene que encerrar en una habitación. La condesa le dice al Conde que es Susanna quien se ha encerrado allí, y él intenta derribar la puerta. Mientras, Susanna, también escondida, ayuda a salir de la habitación a Cherubino y se pone en su lugar. Finalmente, la Condesa confiesa al Conde que es Cherubino quien está ahí, pero al abrir la puerta, aparece Susanna, y tanto la Condesa como el Conde se quedan muy sorprendidos. Entonces, la Condesa, reponiéndose, le dice que fue una artimaña para poner celoso al Conde. Entra el jardinero, Antonio, quejándose de que alguien rompió sus macetas al saltar de una ventana. Entra Fígaro, y dice que fue él, pero Antonio muestra un papel que perdió el que saltó por la ventana, que resultan ser las credenciales de Cherubino. Fígaro dice que es que Cherubino se lo había dado porque faltaba un sello, pero el Conde no queda convencido con la explicación. En ese mismo momento, aparece Don Bartolo y Marcellina de nuevo, que reclaman al Conde el cumplimiento de su demanda, su boda con Fígaro.
Acto III

El conde reflexiona sobre la situación confundido por los eventos precedentes. Incitada por la condesa, Susana entra en escena y acuerda ver al conde más tarde esa noche, aunque en realidad es la misma condesa la que planea encontrarse con el conde disfrazada de Susana. Cuando Susana sale, el conde la escucha decir a Fígaro que ya ha ganado el caso (Hai giá vinta la causa). Dándose cuenta de que ha sido engañado, decide vengarse de Fígaro haciéndole casarse con Marcelina.
El notario Don Curzio exige a Fígaro el cumplimiento del contrato con Marcellina (É decisa la lite), a pagarle una gran suma de dinero, pero como éste no tiene, le obliga a casarse con ella. Fígaro se excusa diciendo que él es de familia noble, y que no puede casarse sin una autorización de sus padres desconocidos porque le robaron de pequeño unos bandidos. Como prueba de esta nobleza, muestra una señal en su brazo derecho. Entonces, Marcelina dice que Fígaro es su hijo, que desapareció al poco de nacer, y que Bartolo es su padre, así que ya no tiene que casarse con ella. Cuando llega Susanna, y ve abrazados a Marcellina y Fígaro, le golpea en la cara, y Marcelina le explica la nueva situación.
La Condesa, dicta a Susana una carta para el Conde, para confundir a su marido. Mientras, entran un grupo de campesinas para ofrecerle flores a la Condesa, entre las que se encuentra Cherubino vestido de mujer. Antonio, el jardinero, y el Conde le descubren.
Se celebra la boda entre Fígaro y Susanna y entre Don Bartolo y Marcelina, y durante el baile, Susana pasa al conde la nota que escribió dictada por la Condesa, fijando una cita para esa noche. La aguja con la que está prendida la carta, debe ser devuelta, en señal de conformidad. El plan es que esa noche no se encuentre con Susanna o con Cherubino, sino que se encuentre con ella, con la Condesa, así que intercambia su ropa con Susanna.
Acto IV
Fígaro sorprende a Barbarina buscando la aguja que sellaba la carta, ya que el Conde le dio ésta a la joven para que se la diera a Susanna, y lo había perdido. Fígaro entonces sabe que Susanna se ha citado con el Conde, pero ignora el plan. Enfadado, invita a Bartolo y a Basilio a ser testigos de esa cita, y les advierte sobre la infidelidad de las mujeres (Aprite un po quelli occhi, Abrid un poco los ojos). Llegan la Condesa y Susana, con los trajes intercambiados, y se produce un encuentro complicado.
Cherubino, que había quedado con Barbarina, ve a la Condesa, que iba disfrazada de Susanna, e intenta besarla, pero en ese momento llega el Conde, y es él quien recibe el beso. Éste le responde con un bofetón, que recibe Fígaro, que se había acercado para ver qué pasaba. Para vengarse del Conde, Fígaro comienza a cortejar a Susanna, pensando que era la condesa, pero cuando éste la reconoce, le declara su amor, y ésta enfurece ya que no se dio cuenta que había sido reconocida por su esposo. Cuando se da cuenta, la pareja se abraza, y esto enfurece al Conde, que confunde a Susanna con la Condesa. Cuando se descubre la situación, el Conde pide perdón a su esposa, por sus sospechas y por su mala conducta. La Condesa le perdona y acaba el acto con una alegre fiesta.

Libreto
El libreto Las bodas de Fígaro es obra de Lorenzo da Ponte. Fue el propio Mozart quien le sugirió el tema. El libretista se lo entregó al compositor en julio de 1785. Se inspiraba en la comedia Le mariage de Figaro de Pierre Augustin Caron de Beaumarchais, que se estrenó en 1786 en Viena.
El Emperador José II de Habsburgo concedió licencia para representarla como ópera, a pesar de estar prohibida como obra de teatro. Da Ponte y Mozart redujeron a cuatro los cinco actos del original y transformaron la historia, evitando las alusiones sociales y políticas que podían ser problemáticas; en su lugar, profundizaron en la caracterización de los personajes


miércoles, 29 de septiembre de 2010

Così fan tutte

Così fan tutte ossia La scuola degli amanti (Así hacen todas o La escuela de los amantes) es una ópera bufa en dos actos, compuesta por Wolfgang Amadeus Mozart (1790). El libreto fue escrito por Lorenzo da Ponte. Lleva por número KV 588. Fue creada debido a la sugerencia del Emperador José II de Habsburgo. Originalmente, iba a componer esta ópera el colega de Mozart, Antonio Salieri, quien preparó la música del primer acto, para posteriormente romperla. La primera vez que se representó Così fan tutte fue en el Burgtheater de Viena, el 26 de enero de 1790. En España se estrenó en 1798 en el Teatro de la Santa Cruz de Barcelona, siendo la primera ópera de su autor que se representaba en la Península Ibérica.
El tema escogido es el intercambio de parejas, que data del siglo XIII, cuyos antecedentes más importantes se encuentran en el Decamerón de Boccaccio, o Cimbelino de Shakespeare
La traducción literal del título es "así hacen todas", y menos literalmente: "lo mismo hacen todas". Estas palabras son cantadas por los tres hombres cuando hablan del voluble amor femenino, en el segundo acto, cuadro III, justo antes del finale. Algunos han visto en el título y el argumento de la ópera un dejo de misoginia por parte de Mozart y da Ponte.
Musicalmente hablando, los críticos destacan la simetría de Così: dos actos, tres hombres y tres mujeres, dos parejas, dos personajes al extremo (Don Alfonso y Despina), prácticamente el mismo número de arias para todos los solistas. Para otros críticos, la simetría era un valor propio de la ópera italiana del siglo XVIII y por tanto poco destacable (véase Alier). Todos coinciden en destacar la abundancia de partes dedicadas a los conjuntos: fuera de los finales, Mozart compuso seis dúos, cinco tríos, un cuarteto, dos quintetos y tres sextetos.
Los personajes son:
Fiordiligi (dama ferraresa, habitante de Nápoles), soprano.
Dorabella (dama ferraresa, hermana de la anterior), mezzo-soprano.
Ferrando (oficial, enamorado de Dorabella), tenor.
Guglielmo (oficial, enamorado de Fiordiligi), barítono.
Despina (criada), soprano.
Don Alfonso (viejo filósofo), bajo.
Soldados, criados, marineros, invitados a las bodas, pueblo.
Argumento
La historia tiene lugar en Nápoles en el siglo XVIII.
Acto I
Cuadro I. Terraza de un café. Ferrando y Guglielmo, dos oficiales, manifiestan que sus novias (Dorabella y Fiordiligi, respectivamente) les serán eternamente fieles. Don Alfonso se une a ellos y hace una apuesta de cien cequíes con los dos oficiales, diciendo que él puede probar en un solo día que estas dos mujeres (como todas las mujeres) son volubles. Aceptan la apuesta: los dos oficiales fingirán que les llaman a la guerra; luego volverán disfrazados y cada uno intentará enamorar a la amada del otro.
Cuadro II. Jardín de la casa de las hermanas. Las dos mujeres, que son hermanas, que están alabando a sus enamorados. Alfonso llega y anuncia las malas noticias: los oficiales han sido llamados a la guerra. Ferrando y Guglielmo llegan, con el corazón roto, y se despiden de ellas. Conforme el barco se aleja hacia alta mar, Alfonso y las dos hermanas les desean un buen viaje, luego Alfonso, que se ha quedado solo, canta un arioso contra la inconstancia de las mujeres.
Cuadro III. Salón de la casa de las hermanas. Despina, su doncella, llega y les pregunta qué va mal. Dorabella lamenta su tormento de haber sido dejada. Despina se burla de las hermanas, aconsejándolas tomar nuevos amantes que reemplacen a los antiguos. Después de su marcha, llega Don Alfonso. Teme que Despina reconozca a los hombres a pesar de sus disfraces, así que la soborna para que le ayude a ganar la apuesta. Llegan los dos hombres, disfrazados como albaneses con bigotes. Entran las hermanas y se alarman por la presencia de hombres desconocidos en su casa. Los albaneses intentan conquistar a las hermanas, llegando Guglielmo a señalar sus distintos encantos masculinos. Ferrando, que se queda solo y nota que va a ganar, alaba a su amor.
Cuadro IV. Jardín de la casa. Las hermanas se lamentan. Despina pregunta a Don Alfonso si le permite hacerse cargo del plan de seducción. De repente, entran los albaneses y amenazan con envenenarse si no se les permite cortejar a las hermanas. Don Alfonso intenta calmarlos, pero entonces beben el veneno y se desmayan. Poco después, llega un medico, que no es otro que Despina disfrazada, que, usando un gran imán, consigue revivir a los albaneses. Los hombres, recuperados pero en tono de sufrir una alucinación, exigen un beso de las diosas que están ante ellos. Las hermanas los rechazan, aunque Don Alfonso y el doctor les instan a que lo hagan.
Acto II
Cuadro I. Habitación de la casa. Despina pide a las hermanas que accedan a los deseos de los albaneses; se va. A solas, Dorabella confiesa a Fiordiligi que se siente tentada. Sin embargo, su hermana se mantiene firme.
Cuadro II. Jardín de la casa. Dorabella y el disfrazado Guglielmo están emparejados, como los otros dos. La conversación es bastante incómoda, y Ferrando se marcha con Fiordiligi. Ahora que están solos, Guglielmo intenta cortejar a Dorabella. Ésta no se resiste y acaba entregándole un medallón, con el retrato de Ferrando en su interior, a cambio de un dije con forma de corazón. Ferrando tiene menos éxito con Fiordiligi, así que se enfada cuando más tarde descubre que el medallón con su retrato ha sido tan rápidamente entregado al nuevo amante. Guglielmo al principio simpatiza con Ferrando, pero luego presume, porque su enamorada le es fiel.
Cuadro III. Salón de la casa. Dorabella admite su indiscreción. Fiordiligi, disgustada, decide seguir al ejército para encontrar a su enamorado. Antes de que pueda irse, sin embargo, llega Ferrando y sigue cortejándola; al final, Fiordiligi acaba en sus brazos. Guglielmo queda afligido. Ferrando se burla de él lo mismo que él antes había sido burlado. Don Alfonso, ganador de la apuesta, dice que las perdonen, porque “Così fan tutte” (“Todas las mujeres hacen lo mismo”), y así lo acaban admitiendo Ferrando y Guglielmo.
Cuadro IV. Comedor de la casa, preparado para las bodas. Despina y Don Alfonso arreglan la ceremonia de bodas. Despina, disfrazada de notario, presenta el contrato de matrimonio, y todos lo firman. Justo entonces se oye música militar a lo lejos, anunciando el regreso de los oficiales. Don Alfonso confirma los temores de las jóvenes: Ferrando y Guglielmo regresan. Los albaneses corren a esconderse (en realidad, para cambiarse el disfraz). Vuelven en su uniforme de oficial y manifiestan su amor. Don Alfonso les enseña el contrato de matrimonio, y, cuando lo leen, se enfadan. Entonces se marchan y vuelven poco después llevando parte de los disfraces. Se descubre que el notario era en realidad Despina y las hermanas se dan cuenta de que las han engañado. Al final, todo se perdona, y el grupo entero alaba la habilidad para aceptar todos los momentos de la vida, tanto los buenos como los malos, con la moraleja: feliz aquél que todo lo toma por el lado bueno.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Pagliacci

Pagliacci (en italiano: Payasos) es una ópera con libreto y música de Ruggero Leoncavallo, estrenada el 21 de mayo de 1892 en el Teatro dal Verme de Milán.
Por lo general, se representa y se graba junto con Cavalleria Rusticana de Mascagni. Ambas son las óperas más representativas del estilo denominado verista y cuya aria para tenor, "Vesti la giubba", se ha convertido en emblemática para este tipo de cantante lírico desde Enrico Caruso, Miguel Fleta, Giovanni Martinelli, Beniamino Gigli, Mario del Mónaco, Jussi Björling a Giuseppe Di Stefano, Jon Vickers, Carlo Bergonzi, Plácido Domingo, Luciano Pavarotti, José Cura y Roberto Alagna.
• Canio y "Payaso", director de una tropa de comediantes ambulantes (tenor).
• Nedda y "Colombina", su esposa (soprano).
• Tonio y "Taddeo", un payaso (barítono).
• Beppe y "Arlequín", (tenor).
• Silvio, un aldeano (barítono).
La obra tiene lugar en una aldea de Calabria, la tarde de un verano, de un 15 de agosto.

Argumento
Acto I
Tras el prólogo, empieza el acto con la llegada de un grupo ambulante de payasos a un pueblo, en la festividad de la Virgen de Agosto, para representar una obra. La compañía, dirigida por Canio, está formada también por su esposa Nedda, el jorobado Tonio, y Beppe. El recibimiento es acogedor para los payasos, que lo agradecen (eh, Son qua... "Sei de' pagliacci") y anuncian al pueblo que esa noche habrá un gran espectáculo al que nadie ha de faltar. Cuando Nedda baja, Tonio le trata de ayudar pero Canio le da un pequeño golpe mientras que los lugareños le ríen las gracias. Los celos de Canio resurgen cuando algún joven le insinúa, sin mala intención, que Tonio, que había rechazado la invitación para tomar algo junto a sus compañeros, se quedaba para cortejar a Nedda.
Cuando Nedda queda sola, se pone a pensar y a preocuparse por la actitud celosa mostrada por Canio, pues está enamorada secretamente de otro. Ese amor es el que le hace cambiar su discurso para volverlo más alegre. Tonio la descubre y la conversación es punzante por parte de Nedda, que tanto desprecia a él como a sus ridículos intentos de acercársele. El constante desprecio y la mofa llevan a Tonio a amenazarla mientras sale de escena.
Intermedio
El intermedio sirve para prepararnos para la obra que la compañía de payasos va llevar adelante. En esta Commedia dell'Arte Canio es Pagliaccio, Nedda es Colombina, Tonio es Tadeo y, por último, Beppe es Arlecchino.
Acto II
El acto comienza con el coro de aldeanos que se van sentando para ver la obra. Entre ellos está Silvio, que recuerda a Nedda que la esperará al final de la obra.
Colombina está en una salita paseando mientras la voz de Arlequín implora por su amor. La llegada de Tadeo, bufón enamorado de Colombina, devuelve al primer acto respecto al encuentro de Tonio y Nedda. Arlequín sube y alcanza la ventana de la habitación donde está Colombina y Tadeo, expulsando a éste último ante las risas del público. El pequeño dúo amoroso-jocoso culmina con las mismas palabras que Nedda dijo a Silvio, lo que acelera la furia en Canio.
La entrada en escena como Pagliaccio es el fin de la ópera. Éste desaparece para que Canio se muestre como tal con una actitud tan despiadada ante Nedda que le exige que revele el nombre de su amante. Ella trata de seguir con su papel de Colombina y continuar con la comedia, pero el intento es infructuoso puesto que Canio ya está lleno de ira.
Silvio, ha sido el único entre el público que pensaba que la escena no era de ficción y empieza a preocuparse por Nedda quien, a pesar de confesar su romance, se niega a revelar el nombre de su amante y trata de huir al ser amenazada por Canio. Éste la persigue por el escenario logrando alcanzarla y matarla. Silvio, saliendo de entre el público, intenta salvarla pero sólo logra ponerse a tiro de Canio que también lo mata.
Con un terrible e irónico La commedia è finita (La comedia se acabó), concluye la ópera mientras el telón baja ocultando los cuerpos inertes de los dos amantes.


Los cuentos de Hoffmann

Obra en tres actos más un prólogo y un epílogo, con música deJacques Offenbach (1819 - 1880) sobre un ibreto de Jules Barbier.El texto está basado en una obra que el propio Barbier y Michel Carrè habían escrito sobre cuentos del poeta alemán E.T.A. Hoffmann. Se estrenó en París el 10 de febrero de 1881.
Offenbach murió antes de terminar su obra. Ernest Giraud (1837-1892) emprendió su orquestación y también le añadió los recitativos, de manera semejante a lo que hizo con Carmen de Bizet. Ahora bien, en épocas recientes se ha manifestado en los teatros de ópera una tendencia a eliminar los recitativos y a sustituirlos por diálogos hablados, como era la intención de Offenbach. Por otra parte, aunque se vienen dando los tres actos en el orden Olympia-Giulietta-Antonia, la intención de Offenbach fue, como queda claro por las referencias en el prólogo y en el epílogo, que la última fuese Giulietta. En varias ocasiones se ha representado de este modo, en este argumento sigue este orden.

Idealmente, las tres intérpretes, que no son sino diferentes encarnaciones de los amores de Hoffmann, deberían ser interpretadas por la misma cantante, lo que no siempre ha ocurrido Pero es normal, en los mismos supuestos dramáticos, que los cuatro papeles de "villano" (Lindorf, Coppelius, Miracle y Dapertutto) sean interpretados por el mismo barítono, ya que los cuatro son encarnaciones diferentes del mismo genio del mal que en cada ocasión frustran a Hoffmann. Algunos otros papeles pueden ser doblados.

PRÓLOGO.- En la cervecería de Luther, en Nüremberg, cercana al teatro de la ópera en donde la celebrada cantante Stella interpreta Don Giovanni, los clientes piden cerveza y vino. Entra Lindorf, un hombre casado, que corteja a Stella y soborna a su criado, Andreas, para que le dé una carta, que Stella ha enviado a Hoffmann, en la que está incluida la llave de su habitación; Lindorf tiene el propósito de sustituir a Hoffmann.
Entra Luther con unos camareros a preparar el lugar para un grupo de estudiantes, que llegan enseguida, cantando vigorosamente, dirigidos por Hermann y Nathaniel. Éste propone un brindis a Stella, y después él y Hermann preguntan a Luther por Hoffmann; en este preciso momento llega Hoffmann con su amigo Nicklaus, quien irónicamente se refiere a la música de la canción de Leporello en Don Giovanni y aplica la letra al modo cómo le cansan las aventuras permanentes de Hoffmann: "Notte e giorno faticar".
Hoffmann, al principio tiene un aire reflexivo. Respondiendo a las peticiones de los circunstantes, canta un aire cómico sobre un enano, Kleinzach, pero su inspiración romántica le lleva, en medio de la canción, por otro camino, y canta su afán en pos del amor. Poco después Hoffmann ve a Lindorf, que se burla de él; Hoffmann reconoce en Lindorf las fuerzas del mal, que siempre le han acosado, y ambos intercambian insultos. La conversación se centra ahora en las amigas de los estudiantes: Hoffmann habla de sus tres amores (todos ellos personificados en Stella). Desatendiendo el aviso de Luther de que el telón va a levantarse para el siguiente acto de la ópera, los estudiantes se disponen a escuchar el relato de los tres amores de Hoffmann... "El primero se llamaba Olympia...".

ACTO I.- En París, el físico e inventor Spalanzani se jacta de su "hija", Olympia. Hoffmann, que ha sido discípulo de Spalanzani y está prendado de Olympia, entra en la sala. Spalanzani, después de haber dado órdenes a su sirviente, Cochenille, deja solo a Hoffmann, quien atisba a través de una cortina y ve a Olympia, aparentemente dormida. Arrobado, canta: "Ah! vivre deux!" ("Ah! Vivir los dos"). Entra ahora Nicklaus y dice a Hoffmann que el único interés de Spalanzani es la ciencia y que construye muñecas que parecen vivientes: "Une poupée aux yeux d'émail" ("Una muñeca con los ojos de esmalte").
Pero Hoffmann se niega a creer lo que le dicen. Entra Coppelius, un inventor rival de Spalanzani, y canta acerca de sus objetos científicos y vende a Hoffmann un par de "ojos" mágicos a través de los cuales Olympia parece aún más maravillosa. Regresa Spalanzani, y, sin ser oído por Hoffmann, Coppelius le reclama la parte que le corresponde de lo que Spalanzani ha ganado 0 gane con Olympia, pues los ojos los hizo Coppelius. Spalanzani paga a Coppelius con un cheque librado contra un banquero que está en bancarrota.
Llegan ahora los invitados para la presentación de Olympia. Nicklaus y Hoffmann esperan ansiosamente ver a la bella muchacha, que pronto es presentada por Spalanzani para admiración de todos, especialmente de Hoffmann. Spalanzani anuncia que Olympia va a cantar con acompañamiento de arpa. Canta entonces un aria coloratura, "Les oiseaux dans la charmille" ("Los pájaros en la enramada"), pero hay un momento en medio de la canción en que Spalanzani tiene que acercarse presurosamente a Olympia para dar cuerda al mecanismo. Hoffmann, entusiasmado y sin darse cuenta de lo que es Olympia, quiere invitarla a cenar, pero el inventor pretexta una excusa. Se marchan los invitados y Hoffmann, a solas con Olympia, le canta amorosamente; cuando toca su hombro, recibe una respuesta mecánica. Por fin, él toma su mano; ella se levanta, se mueve en varias direcciones y sale rápidamente de allí, con la consternación consiguiente de Hoffmann. Entra Nicklaus y trata de hacer saber a Hoffmann la verdad sobre Olympia, pero Hoffmann se niega a escucharlo.
Llega ahora Coppelius; ha comprobado que el cheque de Spalanzani no tiene valor y viene dispuesto a vengarse. Desaparece para ocultarse en la habitación de Olympia y espera que ella llegue. Vuelven los invitados y el baile comienza de nuevo. Hoffmann toma a Olympia por pareja; danzan durante un rato, pero la muñeca gira cada vez con más rapidez hasta que Spalanzani le da un golpecito y la detiene (después de que Nicklaus había intentado hacerlo sin conseguirlo), Hoffmann está exhausto y aturdido; sus lentes (los "ojos" que le dio Coppelius) se han roto. Mientras, se oye en el interior de la casa un ruido de maquinaria rota: Coppelius ha destrozado a Olympia. Hoffmann, horrorizado, se da cuenta entonces de que se había enamorado de una muñeca mecánica. Mientras Coppelius y Spalanzani se cubren mutuamente de insultos, los invitados se burlan del desilusionado Hoffmann.

ACTO II.- La segunda historia sucede en Munich. Antonia, de la que Hoffmann está enamorado, sentada ante un clave, canta una triste canción: "Elle a fui, la tourterelle" ("Ha huido la tortolita"). Crespel, su padre, entra y le recuerda su promesa de no cantar, pues ha heredado de su madre una bella voz, pero también una terrible enfermedad, la tuberculosis, que se agrava si canta. Antonia se marcha, después de renovar su promesa. Crespel, molesto porque la insistencia de Hoffmann perturba la paz de espíritu de su hija, ordena a su criado Franz, que es sordo, que no deje entrar a Hoffmann en la casa. Después de una canción cómica por parte de Franz, entra Hoffmann acompañado de Nicklaus, y Franz, desobedeciendo a su amo le deja entrar.
Hoffmann inicia el dúo amoroso que él y Antonia solían cantar. Entra Antonia y se abraza apasionadamente con Hoffmann; Nicklaus les deja solos. Antonia refiere que le han prohibido cantar, pero él insiste en que lo haga; ella se pone en clave y ambos cantan el dúo que había iniciado Hoffrnann. Al final del dúo ella desfallece y al oír a su padre se marcha a su habitación, en tanto que Hoffmann se esconde.
Entra Franz y anuncia al Dr. Miracle. Crespel ordena al criado que no le haga pasar, porque no quiere que el tratamiento del médico cause la muerte de su hija como ocurrió ya con su esposa. Pero Miracle entra e insiste en tratar a Antonia, ante el temor de Crespel y de Hoffmann, que permanece escondido. Por artes mágicas diagnostica la enfermedad de Antonia en ausencia de la paciente, y a pesar de las ásperas protestas de Crespel, receta el remedio. Y como si oyera el mandato de Miracle, "Chantez" ("Cantad"), Antonia escucha entre bastidores su propia voz. Miracle no se inmuta ante los furiosos intentos de Crespel para arrojarlo de allí, y vuelve atravesando el muro cuando Crespel ha conseguido echarlos. Finalmente se marcha, seguido por Crespel.
Antonia vuelve y se encuentra a Hoffmann solo. Antes de marcharse el poeta dice a su amada que debe olvidar sus sueños de llegar a ser una gran cantante. Ella accede a no volver a cantar jamás ("Je ne chanterais plus"). Vuelve ahora el doctor Miracle como por arte de magia y dice que un talento como el de Antonia no debe perderse y le pinta un porvenir maravilloso como cantante. Antonia, llena de confusión, mira hacia el retrato de su madre, pidiéndole ayuda. El retrato cobra vida y habla a la muchacha, ordenándole que cante, mientras Miracle toca endiabladamente el violín. Al final, Miracle desaparece en la tierra, el retrato recobra su forma natural y Antonia cae el suelo moribunda.
Entra Crespel a tiempo de cambiar unas pocas palabras con su hija antes de que muera. Cuando aparece Hoffmann, Crespel le acusa de ser el causante de la muerte de Antonia. Hoffmann se limita a decir a Nicklaus que llame a un médico y Miracle aparece como respuesta a la llamada. Miracle declara la muerte de Antonia.

ACTO III.- El tercer relato de Hoffmann tiene lugar en Venecia. La escena, en un palacio desde el que se divisa el Gran Canal; Nicklaus y la cortesana Giuletta cantan la famosa barcarola con la concurrencia de un numeroso grupo de asistentes. Hoffmann canta ahora un alegre brindis: "Amis, I'amour tendre" ("Amigos, el tierno amor"). Hoffmann ama a Giuletta, pero ella está ahora ligada a Schlemil. Giuletta presenta Hoffmann a Schlemil y a otro de sus admiradores, Pittichinaccio, y propone que jueguen a las cartas.
Quedan solos Nicklaus y Hoffmann; Nicklaus advierte a su amigo que no cometa locuras; pero Hoffmann está perdidamente enamorado de Giuletta y no se deja convencer fácilmente. Cuando se marchan, Dapertutto, un hechicero que utiliza Giulietta para esclavizar a sus víctimas, entra en escena. Ya ha conseguido atrapar a Schlemil y ahora quiere hacer lo mismo con Hoffmann. Y exhibe el diamante con el que una vez más sobornará a Giuletta para que haga su voluntad: "Scintille, diamant" ("Brilla, diamante").
Aparece Giuletta y Dapertutto le pide que cautive a Hoffmann, para que él a su vez pueda capturar su alma robando su imagen en el espejo. Hoffmann, que llega cuando sale Dapertutto, canta apasionadamente su amor por Giulietta. Ella le previene de los celos de Schlemil, pero dice que es a él, Hoffmann, a quien ama; después hace que se mire en el espejo para que cuando él se marche, ella pueda retener su imagen. Él, confuso, asiente, sin embargo.
Aparecen ahora Schlemil con Pittichinaccio, Nicklaus, Dapertutto y otras personas. Dapertutto muestra a Hoffmann un espejo y el poeta se llena de espanto al comprobar que su imagen no se refleja en él. Nicklaus trata en vano de llevarse de allí a Hoffmann, quien dice en alta voz que ama y odia a la vez a Giulietta, lo que provoca en los asistentes comentarios sobre lo que está ocurriendo. Ahora en diálogo hablado, en tanto que la barcarola se escucha como fondo de la escena, Hoffmann pide a Schlemil la llave del aposento de Giulietta; los dos hombres luchan, Hoffmann arrebata a Dapertutto su espada y con ella da muerte a Schlemil. Hoffmann se apodera de la llave y corre hacia la habitación de Giulietta, pero regresa en tanto que Giulietta se acerca por el Canal en una góndola. Pero, en lugar de aceptar a Hoffmann, lo abandona entregándolo como víctima a Dapertutto, y acepta a Pittichinaccio. Nicklaus se lleva al desilusionado Hoffmann.

EPÍLOGO.- De nuevo en la taberna de Luther, Hoffmann dice a sus amigos que sus relatos han terminado. A lo lejos, se escuchan aplausos y vítores que Luther dice aclaman a Stella. Lindorf se marcha. En respuesta a unas palabras de Nathaniel, Nicklaus dice que Stella es la encarnación de Olympia, Antonia y Giulietta, y todos brindan por ella. Al principio esto causa la irritación de Hoffmann, pero después piensa que olvidarse de sus sufrimientos es lo mejor que puede hacer. Los estudiantes se marchan, dejando a Hoffmann caído sobre la mesa, totalmente borracho. En una visión se le aparece la musa de la poesía y le dice que dedique a ella su vida, a lo que Hoffmann accede lleno de alegría.
Entra Stella y ve a Hoffmann. Nicklaus le dice que el poeta está borracho. Lindorf entra y atrae hacia él a la cantante. La obra concluye mientras se escuchan de nuevo las voces de los estudiantes que entonan un alegre brindis.