miércoles, 22 de septiembre de 2010

Nabucco

ARGUMENTO
Drama lírico en cuatro partes con libreto de Temistocle Solera a partir de “Nabuchodonosor” de Auguste Anicet Bourgeois y Francis Comue, dado a conocer en el Teâtre Ambigú-Comique de París el 17 de octubre de 1836. La ópera se estrenó en el Teatro alla Scala de Milán el 9 de marzo de 1842 con dirección del primer violín Eugenio Cavallini

La acción tiene lugar en Jerusalén y en Babilonia, alrededor del 587 a. de C.

Primera Parte (Jerusalén): Los hebreos se han refugiado en el templo de Salomón para pedir protección a su Dios ante la inminente llegada de las tropas babilónicas capitaneadas por su rey Nabucco. Zaccaria intenta reconfortarles pues Fenena (la hija legítima de Nabucco) está en su poder y puede servir de garantía ante el invasor. Ismaele ama a Fenena y está dispuesto a salvarla. Llegan los babilónicos precedidos por la agresiva Abigaille (hija ilegítima de Nabucco) en busca de Ismaele al que ama y le ofrece la libertad pero este prefiere seguir la suerte de los demás hebreos. Aparece Nabucco y Zaccaria amenaza a Fenena con un puñal pero Ismaele detiene su acción. Nabucco y Abigaille, enfurecidos, animan a los soldados al saqueo mientras Zaccaria y el pueblo hebreo maldicen a Ismaele.

Segunda parte (El impío): En Babilonia, Abigaille se ha hecho con un documento por el que se demuestra que ella es descendiente de la relación de Nabucco con una esclava. Su ira es creciente ya que Nabucco ha dejado como regente a Fenena. El gran sacerdote de Belo y otros secuaces, animan a Abigaille a que se apodere del trono ya que Fenena ha decretado la libertad de los hebreos. A tal fin han preparado la muerte de Nabucco en combate.

Zaccaria acoge a Fenena en el seno de la religión hebraica e Ismaele pide en vano perdón siendo declarado maldito por los levitas. Abdallo trae la noticia de que Nabucco ha muerto y el pueblo recibe a Abigaille como la nueva reina de Babilonia. Cuando ésta quiere arrancar la corona de la cabeza de Fenena, entra precipitadamente Nabucco con sus soldados fieles, maldiciendo a los que lo han traicionado. Pone la corona sobre su cabeza afirmando que él más que rey, es un dios. De pronto un rayo le arranca la corona y el rey se desploma aterrorizado.

Tercera parte (La profecía): Abigaille se ha hecho con el trono de Babilonia y está a punto de ordenar la muerte de Fenena y de los hebreos. Nabucco ha perdido la razón y en vano intenta sustraerse a las influencias de Abigaille pues quiere que firme las sentencias de muerte. En un momento de lucidez le recuerda sus orígenes y sólo logra encender aún más la ira de la ardorosa guerrera que destruye el documento revelador de su nacimiento bastardo.

En su prisión de la ribera del Éufrates, los hebreos recuerdan con nostalgia su lejana patria y Zaccaria les anima asegurándoles una inmediata libertad.

Cuarta parte (El ídolo destrozado): Encerrado en una sala del palacio, Nabucco se halla preso de la desesperación. Pero recupera la razón al escuchar la marcha fúnebre que acompaña a Fenena y a los hebreos hacia el sacrificio. Se vuelve hacia el dios hebreo e implora su ayuda. Se presenta Abdallo con otros soldados fieles y Nabucco abandona su encierro en posesión ya de toda su lucidez.

Zaccaria bendice a Fenena quien, feliz, invoca a la muerte como liberadora de todos sus sufrimientos. Pero Nabucco acude en ayuda de su hija y reconoce el poder del dios de Israel. Abigaille se ha envenenado y llega moribunda implorando perdón.

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